-WQOWjIqPrzeKpDbadcYUstRQCLcBGAs/s1600/whatsapp_image_2017-09-10_at_13.16.07.jpeg' name='twitter:image'/> Running to the edge.

lunes, 29 de mayo de 2017

XLV Medio Maratón de Elche. 10k La Azohía-Isla Plana. VII Medio Maratón El Pilar de La Horadada.

A estas alturas normalmente me encuentro por mis queridas tierras asiáticas. Andando más que corriendo, observando más que hablando y sintiendo más que pensando. Pero este año no ha podido ser por cuestiones que no vienen al caso. Y ¿qué hago si no viajo? Corro. Y en esas estoy, sumido en una vorágine "runística" a la que tengo que poner fin si no quiero terminar por cansarme de esta bonita afición.
Este pasado mes de abril disputé tres pruebas, dos medios maratones y un cross de 10k. Todas ellas se saldaron con buenos resultados y grandes sensaciones, ya que esta temporada he cogido "la forma" algo tarde y me estoy aprovechando de ello.
La primera carrera disputada a principio de mes es el Medio Maratón de Elche en su 45ª edición, el medio maratón más antiguo del mundo (así lo publicitan y así debe de ser). Aquí iba a quemar mi último cartucho para intentar bajar de la hora y cuarto (1h 15'), barrera que me ha obsesionado desde hace unos meses y a cuyas puertas me quedé en la veloz carrera de Santa Pola.
Todo apuntaba a que esta vez sería posible. El rápido recorrido por las calles ilicitanas, mi gran estado de forma y una metereología propicia me infundían renovados ánimos y presagiaban un feliz desenlace. Y así fue, gracias también (por que no decirlo) a la suerte.
El plan era correr los 8 primeros kilómetros (todos ellos muy llanos) a 3'28" y así lo hice con exactitud. Los dos siguientes en ligera subida hasta el moderno puente que corona en su parte más alta el recorrido a 3'34", para luego lanzarnos a "tumba abierta durante 7k de bajada y falsos llanos hasta los últimos repechos. Todo se ajustó al plan previsto gracias (y es justo reconocerlo) a Jorge Riquelme, gran corredor del club Trikilómetros, que fue tirando del grupo casi toda la prueba a los ritmos que (por fortuna) más me interesaban. Fue una pena que faltando tres kilómetros para la meta desfalleciera, me vi obligado a correr en solitario justo cuando el viento soplaba en contra y la carretera se empinaba, y ahí perdí la ocasión incluso de bajar hasta la 1h 13'. Pero bueno, no seamos demasiado ambiciosos y dejemos esa gesta para otra ocasión ¡Gracias Jorge!
En lo relativo a la organización comentar que fue más que correcta, mejor que la última vez que disputé esta prueba ya hace unos años. La salida es en una avenida más amplia. Los cajones de salida evitan empujones y malos modos, no faltan avituallamientos líquidos y también sólidos a la llegada. Servicio de "fisioterapia" en meta y precioso trofeo para los que tuvimos la fortuna de subir al podio.
Finalmente 11º absoluto, 1º vet 45/50 y una mejor marca personal de 1h 14'32". No puedo pedir más.




Dos semanas más tarde, dispuesto a aprovechar el buen estado de forma posterior a una media, decidí dirigirme a la para mí desconocida pero "bellísima" pedanía Cartagenera de La Azohía. El sábado 15 de abril se corrían allí 10 kilómetros (9650 metros para ser exactos) paralelos a la playa y que discurren entre la iglesia del pueblo y la ermita localizada frente al islote conocido como Isla Plana. Bonito trazado mixto: asfalto, pista y playa de guijarros y arena. Este tipo de pruebas me van muy bien, por lo que ni corto ni perezoso me pegué el madrugón hasta llegar a tan pintoresco enclave.
La Azohía son unas pocas calles y casas (también bares, restaurantes y un lujoso hotel situado a la entrada) abrazadas por la serranía que se precipita hasta las cálidas aguas del mar Mediterráneo. Espectacular era la estampa de las cumbres y acantilados rodeados al despertar la mañana por una tenue neblina procedente del mar.
Cuando abandono la provincia de Alicante se me hace más difícil reconocer a mis rivales, y entre ellos a los de mayor calidad. Esto que pudiera parecer un "handicap" es en ocasiones una ventaja. Suele ocurrir que mi táctica en carrera se torne más conservadora si veo que en la linea de salida hay corredores mucho más rápidos que yo. Si no los conozco me lanzo a tumba abierta sin complejos. Y así fue como ocurrió.
Una vez dada la salida me coloco en cabeza donde pongo un ritmo alegre de 3'23" a 3"27" durante los tres primeros kilómetros. Sé que tras estos primeros metros abandonamos el asfalto y el firme no es propicio para correr rápido, pero me siento bien y voy a por todas. Sólo un corredor puede seguirme, J Carlos Caparrós García (Jaro) y lo hace con bastante solvencia y comodidad. Ya empiezo a sospechar que es un "figura" de la zona. A partir del tercer "mil" se pone en cabeza ya en pista de tierra, lo sigo sin gran dificultad hasta que alcanzamos la ermita frente a la isla que supone la mitad del recorrido.
A partir de allí pone una marcha más y metro a metro, segundo a segundo, se van alejando tanto él como mis opciones de victoria. Llegará a la meta con un centenar de metros de ventaja sobre mí (unos veinte segundos) y yo subiré al segundo escalón del podio.
Como suele ser habitual por tierras murcianas (tb cartageneras en este caso) la gente que es extremadamente extrovertida y amable hace del avituallamiento "post-carrera" un autentico deleite. Saludé y hablé con múltiples aficionados y corredores. Destacar a Jorge Mulero Martínez (2º veterano B), gran corredor que no me paró de alabar hasta casi vestir de rojo mis mejillas. A mi compañero de podio y tercero en la prueba Jose Luis Conesa. Al presidente del gran club cartagenero Mandarache, gran tipo, locuaz y divertido. Gracias a todos por vuestra compañía. Espero haber correspondido, aunque solo sea un poco, a vuestra generosa amistad.





Finalmente el pasado domingo 23 de abril me decidí a correr el medio maratón que se celebra en la cercana localidad de El Pilar de la Horadada. Solo había corrido allí una vez hasta ahora, y no fue el medio maratón, sino la prueba menor de 10k que se disputa al mismo tiempo. De esto ya hace unos cuantos años y no me quedó un gran recuerdo. El circuito era bastante monótono y porqué no decirlo duro "mentalmente". Una larga y kilométrica recta conectaba el centro del municipio donde se hallaba dispuesta la salida con las playas desde donde se volvía superando la carretera nacional 332 por un paso elevado. El calor propio de la fecha y el viento que suele soplar tampoco ayudaron a que disfrutara del evento. Pero esta vez todo sería distinto, el circuito ha cambiado y es mucho más urbano. Ya no se baja hasta las playas, ni se cruza el duro paso elevado. En definitiva, todo hacía presagiar una carrera divertida y cómoda. Pero un accidente casi acaba con mis planes de disputarla. Con una semana de antelación decido salir a correr con mis hijos, ellos en bici y yo trotando suavemente. De regreso a casa el menor de mis retoños me golpea con la rueda delantera en el gemelo de mi pierna izquierda. Siento un agudo dolor que espero que sea solo pasajero. Pero no, una vez que enfrío no puedo caminar, imposible apoyar el pie debido a  la fuerte contusión. ¡Vaya por dios!, se me ha fastidiado la carrera del domingo, un drama para un corredor en plena vorágine competidora. Finalmente la cosa no fue para tanto y no pasó de contusión. Tras unos días de reposo y algún anti-inflamatorio me recupero prácticamente del todo. Una ligera molestia me forzará a ser conservador en el planteamiento de carrera y me permitirá disfrutar mucho más de la prueba.
Ya calentando veo a los primeros amigos, conocidos y compañeros de club (me acompañó en el trayecto en automóvil mi querido amigo y corredor entusiasta Manolo Hortelano): Sergio Quesada: bravo corredor de mi club que no se pierde una carrera, Jero, Piñeiro etc... Trotamos de aquí para allá y finalmente suena el disparo de salida. Previamente y tras echar el vistazo pertinente a los rivales pude comprobar que el podio (esta vez remunerado) iba ha estar caro. Veo a Mateo Pesquer, a Javier Moreno Jara y a otros corredores de buen porte que anticipa un mejor correr. También observo a los hermanos Casaliglla Quishpe, frecuentes participantes de las pruebas que se desarrollan en la vecina región de Murcia y de un nivel deportivo similar al mío. Esa es la rueda a seguir dada las circunstancias, me digo.





La carrera comienza con cuatro corredores en cabeza que se disputaran el podio, y tras ellos yo que sigo a la rápida corredora de origen magrebí que ganará los 10k. También me acompaña un corredor de camiseta roja que pronto empezará a hacer la goma. El recorrido de la prueba corta es algo diferente, de forma que tras un giro te los vuelves a encontrar formándose un pequeño jaleo y perdiendo por un rato tu posición en carrera. Finalmente me alcanza por detrás Pedro Enrique Casaliglla y juntos correremos gran parte de la carrera. Nos vamos dando relevos, pero llegados al kilómetro quince decido aumentar el ritmo e irme solo no vaya a ser que al "sprint" pierda finalmente la quinta posición. Veo que voy cogiendo a los dos atletas que me preceden. Finalmente llegarán  con un centenar de metros de ventaja en tercera y cuarta posición. Ganará la prueba Ivan Hernández Illán seguido de Manuel Mas y Javier Moreno Jara. Gente de mucho nivel atlético.
Yo, finalmente satisfecho. La pierna no me dio problemas e hice un tiempo oficial (creo que habría que sumarle minuto y medio) de 1h15'19'', 5º absoluto y 1º veterano C. Probablemente vuelva al año que viene ya que la organización de la prueba es perfecta, el nuevo recorrido me gusta y la entrega de trofeos es bastante ágil. Un 10 para los chicos del Club de Atletismo Horadada.
Salu2.

jueves, 6 de abril de 2017

NB Vazee Pace V2 - NB 1500 V3 - Saucony Type A (6)

Hoy me voy a permitir la frivolidad de escribir mi opinión sobre las tres zapatillas de "running" con las que he renovado totalmente mi equipación, y ya iba siendo hora. A mis viejas y queridas NB 1400v2 las he exprimido durante dos años (quizás tres) y a mis no tan queridas Mizuno wabe ride (no recuerdo la versión) igualmente. Las primeras son unas voladoras ligerísimas, 187grs en una talla 44, y las segundas unas de "entreno" que ahora ya desgastadas y con báscula en mano veo que pesan 275 grs en la misma talla aunque con las plantillas que hasta este año he venido sufriendo habría que aumentar 70 grs más. Nunca me he sentido a gusto con las Mizuno al 100%, no así con las NB 1400 v2 con las que he disputado desde distancias cortas hasta maratón, siendo enormemente versátiles y efectivas; siempre las recordaré con cariño. Pero bueno, la entrada va sobre mis nuevas adquisiciones: un calzado para entrenamientos, otro mixto para series y alguna carrera larga, y un par de voladoras. Empecemos por las NB Vazee Pace V2 que compré para trotar y entrenamientos no muy exigentes. Esta zapatilla me ha sorprendido gratamente. Debido a mi constitución física (60kg) me cuesta mover deportivas que pesen mucho o excesivamente amortiguadas, últimamente los fabricantes están diseñando calzado de más calidad en sus componentes, "uppers" más resistentes, y suelas y media suelas más sofisticadas con compuestos nuevos más allá de la tan usada EVA. El resultado son zapatillas de gran calidad, de una cuidada estética y también de mayor peso. Los 275grs para mi talla (por cierto ahora necesito media talla más) 44'5, me parecían excesivos y me invitaban a decantarme por otras opciones, finalmente no lo hice y me lancé a por estas Vazee Pace. Son unas zapatillas con una horma muy confortable, más bien estrecha por la zona del talón y ancha por la parte delantera dejando espacio suficiente para los dedos, yo tengo el pie delgado y me ajustan perfectamente aunque creo que tb son perfectas para alguien de pie más ancho. Desde el primer momento la adaptación y la comodidad son máximos, ni una rozadura ni sensación de opresión o de que la "zapa" se te sale. En cuanto a la media suela reseñar que pese a que New Balance ha lanzado un nuevo compuesto al que llaman "fresh foam" con más amortiguación, yo sigo confiando en el "revlite" que tan buenas sensaciones me transmite (ya lo usé en mis NB 1400). El nivel  de respuesta de este compuesto para mi peso y condiciones es óptimo. En cuanto a la durabilidad, tras un mes de tiradas largas y de darles caña incluso por el campo (aunque este no es su hábitat natural) me parece más que correcto, no observo desgaste ni deterioro ninguno. Después de hablar con un amigo y compañero de club podría ponerle una pega, y es que quizá la zapatilla no invita a pisar de media suela pese. No quiero decir que no se pueda, pero si tu estilo no es muy depurado te hace talonar un poco. Esto lo he notado al trotar despacio, al correr a ritmos más vivos (a partir de 4:15) puedo entrar de medio pie sin problemas. Recordemos que el drop es más bien bajo 6mm. En resumen; ENCANTADO con mis Vazee Pace v2.


Vazee Pace v2

El siguente par de deportivas de "running a comentar" son las NB 1500 V3. He de reconocer que no se por qué compré estas zapatillas. Estando enamorado de las NB 1400, ¿para qué cambiar? Pues he de decir que no soy impermiable a las distintas opiniones que se vierten desde "pseudo blogs" interesados desde donde "influencers" hacen publicidad a determinadas marcas (y modelos) y no dan una información válida y objetiva, a no ser que leas entre líneas e intentes abstraerte de tanto elogio y entusiasmo de conveniencia que estos supuestos "bloggers" vomitan sin ningún rubor. Como decía, decido cambiar a las NB 1500 v3. Obeservo que tanto las 1400 como las 1500 han aumentado de peso, y ya no las quiero como zapatillas de competición (al menos para distancias cortas). La NB 1500 v3 pesa 252 grs en una talla 44.5, a penas 20 grs. menos que mis Vazee Pace pese a ser publicitada como unas voladoras. Decido usarlas como mixtas para series, rodajes de calidad y alguna competición larga. Tengo muy en cuenta que estas 1500 llevan algo de SOPORTE, mi pisada es neutra, pero me suelo descomponer un poco cuando el cansancio hace acto de presencia, y este aspecto me pareció interesante. La zapatilla es estéticamente "preciosa", puedo asegurar que no he usado unas deportivas tan chulas, probablemente acabe utilizándolas para vestir con unos "jeans". El upper es de una calidad excepcional, el material sin costuras como suele ser ahora norma (las uniones van termoselladas) denota una calidad impropia en unas "voladoras". Cordones y lengüetas (tipo botín) elásticas le deberían dotar de una gran comodidad y susceptibles de uso en triathlon. Pasando a la suela, el agarre es perfecto dotandolas de una gran tracción y en cuanto a la media suela, el para mí perfecto revlite les confiere una amortiguación justa y una gran respuesta. Una pieza de mayor densidad y peso  (situada en el lado interior) es la que les dará un extra de soporte. Añadir que el drop es de 6mm. Hasta aquí todo son alabanzas (como en esos pseudo blogs). Pero hay muchos peros que paso a comentar:
  • La horma es muy estrecha como en toda voladora (pese a que para mí es una zapatilla mixta). Para mi pie es perfecta, pero debe abstenerse el que tenga un pie ancho.
  • Debido a esta horma angosta las inevitables rozaduras aparecen pese a ser una zapatilla muy bien acabada en su "upper". Con el paso del tiempo y la adaptación al pie este problema desaparece. yo he tenido que ponerme una tirita en la parte superior del pie izquierdo y no se aún qué es lo que me roza.
  • La suela tiene un agarre mayúsculo, como ya dije, pero observo tras apenas poco más de un mes cierto desgaste, sobre todo en la parte delantera (casi en las puntas). Esto es lo que más me preocupa ya que una zapatilla tan bien hecha y de esa calidad va a morir por la suela con toda seguridad.
  • Al principio noté un cierto roce no excesivamente molesto a la altura del tobillo y la pequeña lengüeta elástica también la sentía extraña. Ahora tras un mes me he acostumbrado.
  • En la primera carrera se me cargaron los "isquios". Fue un medio maratón.
Pese a todos estos peros, he de decir que conforme pasa el tiempo estoy más satisfecho y son mis compañeras inseparables en "entrenos" de calidad. Poco a poco me acostumbré a ellas y creo que repetiría la compra.


NB 1500 v3


Por último hablaré de más reciente adquisición, destinadas ellas a la competición. En un primer momento mis ojos se fijaron en las bellísimas y de diseño radical NB Hanzo, pero su alto precio para este tipo de zapatillas y su peso (mayor que el de mis NB 1400 v2) me hizo buscar otra opción entre las más ligeras que pudiera encontrar en el mercado. Meses atrás había prestado atención a unas deportivas voladoras que ya llevan años a la venta y que se anunciaban con un peso extraordinariamente bajo y con unas críticas de lo más "positivas": las "Saucony Type A", antes A6. Dado  que en inglés se pronunciaria "asix", recordando a la marca japonesa de calzado para "runners", decidieron suprimir el 6.
Las saucony Type A son las zapatillas más radicales que me he calzado en mi corto periplo como corredor. Si bien las cifras de peso que se ofrecen en la red no son ciertas, o lo son para un numero ridículamente pequeño, son ligeras, muy ligeras. En un  número 44,5 pesan 191grs. apenas 3 grs más que mis antiguas NB 1400 v2.
La horma es estrecha, pero no tanto como en las New Balance de competición. Se adaptan bien al pie desde el primer momento pero sin excesivas apreturas. Ningún roce en estos primeros kilómetros recorridos.
El ajuste es correcto, tengo que utilizar el agujero extra para los cordones dado lo estrecho de mi pie. Una lengüeta "clásica" bastante acolchada y grande y quizás impropia de las nuevas voladoras me resulta enormemente confortable.
El "upper" es de gran calidad si lo comparo con mis zapatillas de competición anteriores, sin costuras y con uniones termoselladas. El material parece también mucho más resistente.
La media suela es flexible y firme, muy firme. Las sensaciones al correr son brutales, se nota el asfalto bajo tus pies. Claro está que la amortiguación es mínima, pero suficiente para un corredor ligero (y si tiene una buena técnica mejor). El drop de la zapatilla es de 4mm e invita a pisar de medio pie lo que es una gran ventaja. Por último la suela proporciona un buen agarre en la zona medía, quizá echo en falta algo más en la puntera. Creo que los agujeros que tiene para evacuación de transpiración y/o agua le puede pesar un poco.
En resumen, muy contento con mis voladoras, ya he corrido mi primer medio maratón con ellas haciendo mejor marca personal (1h 14'32") y terminé sin ninguna contractura, dolor, rozadura, uña negra... No les puedo pedir más.

No pretendo recomendar ninguna zapatilla desde esta entrada en mi blog. Cada corredor es diferente y tenemos nuestros gustos y manías, simplemente quería contar mi experiencia desde un punto de vista imparcial y sincero. Y así lo he intentado.
Saludos "runners".


Saucony Type A


miércoles, 15 de marzo de 2017

Dos medio maratones, un 10k y un cross de 7,5k. No paro.... Orihuela, Torrevieja, Benijofar y Murcia.

Pues eso, ¡qué no paro! Tras la carrera más importante de la temporada, o al menos la de más renombre me empieza a rondar por la cabeza un objetivo, y este no es otro que bajar de la hora y cuarto en algún medio maratón. Esto que para alguno pudiera parecer fácil y para otros una barbaridad, para mí está al borde de mi capacidad física; ya sea porque no doy para más o porque para el esfuerzo dedicado a este pasatiempo que es correr he llegado a mi límite.
Como conté en la entrada anterior, en la prueba disputada en Sta. Pola me quedé a medio minuto de lograr el 1h14' y con las reservas de optimismo cargadas a tope pensé que todo el monte era orégano y no, no lo era ni lo es.
El 12 de febrero se disputaba en la cercana localidad alicantina de Orihuela su bien organizado medio maratón. El club local "Tragamillas" pone todo su empeño en este emblemático acontecimiento que da lustre deportivo al histórico municipio. Destacar el gran ambiente "runner", nos dimos cita la mayor parte de los habituales de la comarca. En cuanto a la asistencia de público se podría mejorar publicitando un poco más la prueba e intentando hacer participe a todo oriolano que lo desee. El recorrido es francamente bonito, transcurre por el casco histórico durante tres vueltas. La primera de ellas de 8k sirve para la celebración de una carrera menor y así incrementar la asistencia (como viene siendo habitual en casi todas "las medias"). Tantas vueltas por un callejero enrevesado y revirado donde los giros de 180º son continuos es un "hándicap" para el corredor, si se quiere hacer un buen tiempo y también lo fue para mí.


Salida de la MM de Orihuela. Foto cortesia de footer Trotter.


Tras aparcar el coche junto a un conocido supermercado me dirijo a recoger el dorsal, lo hago rápidamente en la carpa habilitada a tal efecto en "la glorieta" y me dispongo a calentar. Últimamente necesito calentar bastante si no quiero perder mucho tiempo en la salida, con la edad voy perdiendo explosividad. Gastaré una hora de aquí para allá hasta que voy a la linea de salida. Miro a ver si veo a los amigos y rivales directos y localizo a algunos. Me sitúo en primera fila y pasa lo de siempre. Un grupo de corredores, los más rápidos (hay que reconocerlo) aunque otros también de mi nivel, se sitúan frente al arco de salida y segundos antes de que suene el disparo que dará inicio a la prueba se colocan delante tuya y finalmente sales en cuarta o quinta fila. Es un comportamiento que me tiene harto y que soporto con irritación en las carreras donde no hay cajones de salida. En esta ocasión nadie se quería hacer para atrás y se formo un pequeño alboroto que habrá que evitar en próximas ediciones.  Finalmente tras un momento de nervios y empujones salimos lanzados a devorar los 21 kilómetros y pico. En esta ocasión no tenía clara la estrategia, debía correr a 3'32" los primeros 11 km y luego bajar un poco el ritmo, pero pasa lo que pasa. Pese a salir bastante mal o por ello empiezo a acelerar mi cadencia más de lo necesario, voy cogiendo a corredores de mi nivel, los supero y también a otros mejores que yo, una locura. Los primeros 5k los recorro con menos de cuarenta segundos sobre el tiempo previsto. Por el km 6 ya veo que así no puedo seguir, el grupo con el que voy no cede y voy haciendo la goma y perdiendo contacto. Y tras ello la debacle. Paso el km 10 con a penas unos segundos de renta. Por el km 15 ya pierdo 30 segundos y a meta llego hundido. Finalmente 1h 16'46", a casi dos minutos de mi objetivo. Al menos consigo terminar tercero en mi categoría, recojo trofeo y vuelvo a casa dolorido en los isquiotibiales.

El cansancio ya me hacía mella. Foto cortesía de fotosdemarivi.com


Podio de veteranos de 40/45 años. Foto cortesía Tragamillas.


La siguiente carrera se celebró en Torrevieja, vamos, en mi localidad natal. Fue el ya longevo medio maratón, aunque decidí correr esta vez solo los 10 kms que se disputaban en paralelo. Tras haber estado padeciendo de algunas contracturas en las piernas que no remitían y tras el chasco de Orihuela había decidido correr con "cabeza", coger mi ritmo y olvidarme de los de delante. En un principio pensé que era posible marcar unos 3'26" por km, finalmente fue algo más pero disfrute de la prueba de lo lindo. Un grupo de corredores se ponen en cabeza, bueno, casi en cabeza. Hay un inglés de vacaciones por la zona de nombre Stuart que corre como un gamo y ganará sin despeinarse. El grupo "perseguidor" lo conforman 7 u 8 corredores de los cuales dos disputan la media y el resto los 10k. Detrás de ellos les seguimos tres corredores (uno de los cuales disputaba la prueba larga y no dará un relevo). Nos situamos a unos 50 metros y con el paso de los kms nos vamos acercando. Me encontraba cómodo y con fuerza y mi compañero también, nos alternamos en cabeza con la esperanza de darles alcance. Yo sabía que la clave eran los dos últimos kms cuando el corredor más potente del grupo de cabeza dejara de tirar del resto (en el km 8 la prueba corta y el medio maratón dejan de compartir recorrido), y así fue. Los tenemos a tiro de piedra y me decido a ir a por ellos, pero se desatan las hostilidades, el grupo se fragmenta y ya solo me dará tiempo a coger a uno de ellos, compañero de club que a  esas alturas andaba desfondado. Me faltaron 4" para coger a Carpena que siempre me moja la oreja (a ver si en la próxima) y llego a la meta 5º absoluto y 2º de mi categoría. Buen avituallamiento, esplendido masaje que me dejará las piernas como nuevas y charla con los amigos: Jero, Victor, Manolo, Vicente, etc..... Otra más a la "buchaca".


Encarando el último kilómetro junto a mi compañero de carrera en Torrevieja. Foto cortesía de footer trotter.


El domingo 5 de marzo se corrían los habituales y concurridos 7,5 kms de la pequeña localidad de Benijofar (Alicante). Esta carrera es fija en  mi calendario. La cercanía de esta villa a mi ciudad, la ESTUPENDA organización por parte del Club Atletismo de Benijofar y un trazado divertidísimo, con una gran cuesta al principio y al final que nos hace sufrir y a la vez disfrutar (la bien llamada Cuesta del Infierno), una excelente bolsa del corredor y un avituallamiento extraordinario (destacar los cortadores de jamón sirviendo platos con gran destreza y celeridad), la bandeja de embutidos, la cerveza, refrescos etc.... Todo un acontecimiento que no te debes perder si te pilla por la zona. Es un placer volver cada año. Además el reencuentro con amigos y conocidos hace de esta prueba una autentica fiesta. Destaco la emotiva charla con Fernando y Jonathan, amigos en facebook y a los que aún no conocía personalmente. Memorable encuentro con estos dos grandes corredores y seres humanos ¡Gracias por vuestra simpatía! Espero veros en próximas carreras. tampoco faltaron Manolo, Victor, Jero, Vicente y demás... así como esos rostros anónimos que te vas encontrando aquí allá y con los que compartes unas palabras y sonrisas. La carrera no tuvo mucha historia. La ganó Stuart (el inglés) y yo la corrí a mi ritmo (3'28) en completa soledad. Mejoré mi marca en la prueba en unos 15" e hice 5º absoluto y 1º veterano de 45/50. En el podio saludé a Agustín, del norte de la provincia, con el que ya lo compartí en El Campello. Un placer amigo. Y lleno el estomago y vacío de fuerzas regreso a casa dispuesto a seguir con el frenético ritmo que me he impuesto este año. Veremos a ver hasta cuando aguanto.


Junto a Fernando y Jonathan al finalizar la prueba en Benijofar


Y por último, el pasado fin de semana habiendo decidido correr el medio maratón de Murcia me desplacé temprano a la capital de la vecina región. Es un placer volver allí, siento un cariño especial por esta encantadora ciudad y sus gentes. Allí transcurrieron mis locos años de universidad, sin duda algunos de los más felices de mi vida y recorrer su Gran Vía sin tráfico a "toda castaña" me llena de emoción. Ya son tres las veces que he disputado esta carrera, en las dos anteriores haciendo mejor marca a pesar de que no es un recorrido propicio y a que pese a la gran participación es difícil encontrar un grupo que vaya a mi ritmo y que me permita atacar con decisión al cronómetro.  No obstante me encuentro en un gran estado de forma y con un grado de optimismo bastante alto. Llego con tiempo suficiente a las inmediaciones del polideportivo "Infante" y recojo el dorsal. Todo esta muy bien organizado. No hace falta esperar, y aseos, parking y demás servicios se disponen en los alrededores. Un 10 como siempre para los organizadores. El avituallamiento posterior en meta donde no falta la cerveza es correcto. Quizá se echa en falta algo que picar más allá de las tres madalenas que te dan en la bolsa del corredor junto al botellín del agua y la camiseta. La entrega de trofeos también se efectuó sin grandes dilaciones y de forma bastante ágil. Comentar que es una pena que pese a que habían sorteos de suculentos jamones poca gente se queda un rato en meta, una vez acabada la carrera cada uno marcha a casa con rapidez.


Salida de el MM de Murcia. Foto cortesía de La Opinión de Murcia.



Pasando a comentar la carrera en sí, como decía, lleno de optimismo me disponía a atacar mi mejor marca en el medio maratón y si podía ser bajar de 1h 15'. La dificultad era máxima ya que ya me voy aproximando a mis límites, el recorrido no era propicio y soplaba un moderado viento de poniente que  parecía venir de todos lados al encañonarse y formar remolinos por lo intrincado del callejero. Salgo algo retrasado como siempre y sin cebarme. Objetivo: 3'32" por km. Paso el km 5 en el tiempo previsto, aunque ya por el km 10 pierdo unas 20 segundos. Realmente la prueba fue una contrareloj en solitario. Fui pasando corredores hasta casi el final cuando al sprin y ya decepcionado y de bajón me adelantan tres atletas que llevé toda la carrera por detrás. Me fue absolutamente imposible hacer nada más. Quizá el momento clave fue aproximadamente en el km 11 cuando no pude seguir a un corredor que llevaba un buen ritmo, alegre y no excesivamente exigente. A esas alturas me había vaciado en una galopada en solitario, en lucha contra el viento y el reloj. Finalmente quedé 9º, 1º veterano de 45/50 años e hice un tiempo de 1h 17'23" (un minuto más lento que el año anterior y bastante lejos del objetivo marcado). Lo intentaremos en la próxima.
Salu2 "runners".

Llegando extenuado a meta. Murcia.



Podio de 45/50 años en Murcia.

martes, 31 de enero de 2017

28 Medía Maratón de Santa Pola

Vuelvo a comentar mis andaduras, mejor dicho correrías, por las diferentes pruebas que cada semana se desarrollan a lo largo de nuestra geografía y en las que me decido a participar. Cuando empecé con esto del "running", sin apenas haber entrenado y más bien con más curiosidad y falta de prudencia que real interés por el correr, me limitaba a participar en medio maratones. Esas tres primeras carreras fueron a la vez maravillosas y un infierno. Recuerdo la terrible agonía física y mental que sentía al pasar por el kilómetro 15 y ese mantra repetido hasta la meta: "¿pero qué estoy haciendo yo aquí?, ¡esta es la última vez!". Una de esas carreras fueron mis primeros y hasta ahora únicos 21,097 metros de Santa Pola. De esto hace ya tres años, ya que por h o por b no he podido volver. Este 2017 pese a que físicamente no ando bien y a que el pico de forma lo suelo alcanzar más tarde, a finales de febrero o marzo será mi segunda presencia en la prueba.




No puedo decir que no la preparara bien. Seguí a rajatabla el plan previsto, las tiradas largas, las progresiones, los intervalos. La intención era bajar de 1h 15', empresa harto difícil para mí (tengamos en cuenta que mi mejor tiempo en esta distancia era hasta ahora de 1h 16' 16". Quitarle al cronómetro más de un minuto no es tarea fácil. Los indicios no eran esperanzadores del todo, aunque mantenía cierta esperanza de que si todo se daba bien podría con la meta prevista. En cualquier caso siempre intento que haya un plan b e incluso un c. El b era hacer mejor marca y el c disfrutar de la carrera si las piernas no respondían. Los ritmos que preveía seguir eran de 3' 32" hasta el km 11 y a partir de ahí correr a 3' 34", lo que me permitiría por los pelos bajar de 1h 15'. En una carrera tan concurrida y llana como la de Santa Pola solo puede haber una causa externa que dificulte o haga imposible tus metas si el cuerpo responde y esta causa es la meteorológica, más concretamente el viento. Y ¡cómo no! se preveía viento, y mucho.
Estuve toda la semana pendiente del parte meteorológico y este no hacía más que empeorar las predicciones. Finalmente amaneció un día desapacible, triste y ventoso. La famosa "Ley de Murphy" se volvía a cumplir. Aun así decido intentarlo.




Con dos horas de antelación llego a la popular localidad alicantina famosa por sus salinas, sus playas, Don Santiago Bernabeu y por su media maratón. Aparco en una de las áreas habilitadas a tal efecto y me dirijo a la zona de salida. Todavía no hay mucha gente, aunque se empieza a adivinar que pronto el jolgorio y el ambiente de fiesta vestirán de gala la avenida principal. Como hace un poco de frío me he traído una sudadera vieja que antes de la salida dejaré en algún lado, paso de esperar en el guardaropa. Empiezo a calentar paralelo al paseo que ofrece unas preciosas vistas al mar. Dos kilómetros para allá, dos para acá y veo que las calles se van llenando de corredores. Crece la algarabía y el entusiasmo del cual me contagio. Los minutos pasan rápidos y la adrenalina empieza a fluir. Me dirijo a mi cajón de salida, el de color verde. Allí veré a algunos de los compañeros que me encuentro en las carreras comarcales, aunque realmente echo en falta a bastantes que son asiduos a casi todas (no se por qué no habrán venido). En cualquier caso la cifra de inscritos supera los 8.000.
Dando saltitos intentamos no quedarnos fríos y sin retraso suena el disparo que da inicio a la carrera.




























Los africanos y demás corredores de élite salen como balas, los del dorsal verde (yo incluido) vamos detrás. No quiero excederme en el primer kilómetro en el que la música, la adrenalina y la turba enloquecida te empujan a correr más de lo debido. Miro sin parar el reloj: "voy bien, 3'32", ¡genial!"
Los primeros 5 km los paso según el tiempo previsto, a penas con 4" de retraso. Poco a poco se van formando los grupos de corredores. Ahí va a estar la clave. Si mi grupo es muy lento tengo un problema y si van muy rápido también. Con el viento que hace no correr acompañado es una temeridad.  En un primer momento un chaval que me suelo tropezar en las carreras que discurren por el norte de la provincia toma el mando. Somos unos 6 o 7 corredores los que corremos juntos. Con gran valentía mantiene un ritmo vivo durante los  cinco primeros kilómetros. ¡Estupendo!, pero llegado el sexto al enfilar la parte que transcurre por el puerto veo que vamos perdiendo fuelle. Dudo en practicar el "runner hopping" (saltar de grupo en grupo), por delante solo veo corredores solitarios que se van quedando descolgados de las primeras plazas. Pasado el kilómetro 7 se confirman mis temores, el ritmo bajó a 3'37", así será imposible. Me pongo en cabeza y decido tirar, pero no veo voluntad de incrementar la velocidad ni de dar algún relevo, el kilómetro 8 lo correremos en 3'36". Me encuentro en un mar de dudas y finalmente decido saltar a por un corredor que viste una camiseta con una leyenda en sueco, tiene un buen porte, a ver si podemos tirar para delante juntos. Llego a su nivel y me tomo unos segundos de descanso pero por desgracia el tipo va desfondado. Es una locura seguir solo, me resigno a ser engullido por el grupo de nuevo. Me sitúo a cola a verlas venir. El kilómetro 10 y el 11 los pasaremos a 3'39 y 3'41 respectivamente (según el gps), llevamos una media de 3'35" que a la postré será la que marcaré en meta. Los dos próximos kilómetros, ligeramente en bajada, los corremos con rapidez. Mi paisano Ramón se queda del grupo, yo me encuentro con fuerzas. Poco a poco vamos alcanzando corredores desfondados y otros que me acompañaban desde el principio terminan por desfallecer. Así, apretando los dientes llegamos al kilómetro 18 donde se enfila ya la recta paralela a la playa que da acceso a la meta. Mis compañeros avivan el ritmo y yo digo: "basta, no puedo seguiros". Mantengo la velocidad sufriendo como en los viejos tiempos y entro a unos ciento cincuenta metros de ellos. Finalmente 1h 15' 32", mejoro mi marca en un día no propicio para ello, pero no consigo romper la barrera de la hora y cuarto. Otra vez será.
En lo relativo a la organización de la prueba no puedo tener queja. Si comparo la última vez que estuve aquí (año 2013) y esta última, se aprecian mejoras considerables. La zona de meta está muy bien organizada, botellín de agua , toalla, bebida isotónica, barrita energética, magdalena, naranjas y medalla te son entregadas a la llegada. Ademas hay barras donde se sirven más bebidas, incluida cerveza. Servicio de masaje, gravado de medallas (previo paso por caja) y todo ello en una zona bastante amplía y cómoda.Vi cierto caos (inevitable) en el guardaropas (yo no lo usé). Parking perfecto en zona de mercadillo a 300 metros de la salida. Calles donde calentar previamente a la salida sin agobios. Avituallamientos líquidos (que pena de agua, ¡que derroche!) cada cinco kilómetros si no recuerdo mal (yo cogí una en el km 10 para beber un trago y tomar el gel). Animación en meta y a lo largo del recorrido con música y batucadas. Control de tiempos  a los 5, 10 y 15 kilómetros. En definitiva todo lo que podemos esperar de una prueba que es medalla de bronce otorgada por la IAAF. Mis felicitaciones.





Como detalle negativo, casi anecdótico, apuntar la siempre presente cesión de dorsales. Lo veo bien siempre que quitemos el chip o no salgamos a competir. El tercero de mi categoría (afortunadamente fui quinto) de 45 a 50 años, era un chaval veinteañero que privó al cuarto clasificado de la alegría de subir al podio. Ya ha sucedido en varias carreras y si alguna vez me veo involucrado lo denunciaré.      
Esto es todo por ahora. Saludos.


miércoles, 11 de enero de 2017

Y comenzamos al año como lo terminamos

Ando algo perezoso a la hora de escribir algunas palabras en mi cuaderno de bitácora. Realmente no hace honor a su nombre ya que como es sabido todo capitán de navío que se precie debe de señalar en él cada efeméride o acontecimiento que diariamente acontezca y sea digna de relatar. Pero como esto es un desahogo ocasional me he tomado un respiro.
Como venía comentando en la anterior entrada el comienzo de temporada, atléticamente hablando, ha sido bastante duro. Solo la "cabezonería" y el espíritu de lucha me han hecho no rendirme ante las adversidades y falta de buenas sensaciones. Y es que entreno tras entreno noto una notable resistencia de mi cuerpo a lograr la debida puesta a punto, el largo "descanso" -la parada de tantos meses- ha hecho mella en mi condición física, y los efectos de la edad sin duda también han contribuido a ello.
No obstante rendirse siempre es la última opción y decidí afrontar con paciencia la situación.
Lo primero era curar los músculos isquiotibiales  y trabajar de una vez por todas "la fuerza", ¡no solo de estiramientos vive el corredor! Y parece ser que funcionó o va funcionando. Tras una parada de dos semanas comienzo a trotar y poco a poco a subir la intensidad de los entrenamientos. Ya para principios de diciembre me encuentro dispuesto, no sin ciertas reservas, a disputar mi primera carrera en ruta, eligiendo el bien organizado y concurrido Cross Urbano de Guardamar del Segura en su decimocuarta edición. Si no recuerdo mal fueron unos ocho kilómetros divididos en dos vueltas por el casco urbano de esta bonita localidad de la vega baja. Llego con bastante antelación, con aproximadamente 90 minutos, a la vecina ciudad donde el río Segura vierte sus aguas en mi querido mar Mediterráneo. Recojo el dorsal sin mayores problemas, las carpas se disponen en la plaza frente a la iglesia y me decido a trotar paseo abajo junto a los pinada y hasta casi la misma orilla del mar. Hace un poco de viento aunque no debe de ser un problema ya que el recorrido está bastante protegido entre las casas. Poco a poco van llegando corredores y grandes grupos que conforman los numeroso clubes de la comarca. Todos eligen la misma zona para calentar haciéndose cada vez más difícil el corretear sin llevarse un pisotón.



Tumultuosa salida del XIV Cross Urbano de Guardamar del Segura.


Al mismo tiempo se disputan las carreras infantiles. Hay un buen ambiente, los chicos del club "Maratonianos" de Guardamar lo saben montar bien y en la recta de meta se acumula una notable presencia de espectadores (lo cual es siempre de agradecer). Señalar que hay premios en metálico lo que unido a lo reputado de la prueba me permite suponer que está será concurrida y con la presencia asegurada de los más "rápidos" corredores de la zona. Y así fue. Mis expectativas tras las desilusiones de mis primeras carreras tras el verano eran fundamentalmente recuperar sensaciones y hacer podio en mi categoría (veteranos de 45 a 50 años), por lo que por esta vez no me sitúo en las primeras lineas de atletas dispuestos a salir. Quiero correr a unos 3'25"/3'28" el km y no me quiero cebar con nadie. Y sobre todo quiero disfrutar por una vez esta temporada.  Suena el disparo de salida. Como niños al oír la sirena del recreo la turba parte desatada. ¡Madre mía! ¡Cómo van estos tipos! Yo voy a lo mío, mirada va y mirada viene al gps, me planto en 3'26". El hecho de la gran afluencia de participantes me ayuda a mantener el ritmo, ya que siempre tengo alguien a quien seguir. Y con la estrategia que podríamos llamar "runner hopping" y con gran comodidad van pasando los kilómetros. Voy viendo caer las primeras víctimas de un inicio excesivamente rápido, paso a gente de mi nivel lo que me genera nuevas energías. Y así sin mayores sobresaltos trascurrirá la carrera. Bueno, realmente si que sufrí una cierta decepción cuando a pocos metros de la llegada y tras confiar en que estaba ya todo "el pescado vendido" mi principal rival  en la categoría, Juan Sempere,  me paso como una exhalación, ¡menudo esprin! Finalmente, y como era de esperar ganó Mohamed Khttab y un servidor fue vigésimo tercero en la clasificación general y segundo de los veteranos c.
Destacar la excelente organización de "Maratonianos". Hubo forro polar de regalo para todos los participantes, regalos repartidos por sorteo y para los que tuvimos la suerte de hacer podio. Un gran día y una gran carrera que apunto en mi calendario.



El "dorsal 30" me llevó a buen ritmo durante buena parte de la prueba. ¡Gracias!

Tres días mas tarde tenía decidido correr el cross que recorre las calles de Torrevieja. El año pasado no pude disputar la prueba y pese a que hasta ahora la organización ha sido algo deficiente, dado que suelo hacer un buen resultado decido correrlo.  Ya va por su cuarta edición este Cross Popular Nocturno de Torrevieja. Son unos 7,2 kilómetros en dos vueltas por el centro de la localidad salinera. He de decir que la última vez fue un caos, con calles abiertas al tráfico, sin casi policía ni asistencias, correr aquella edición se pudo considerar deporte de riesgo. Supongo que se debió a la turbulenta situación en la administración y policía local, así como al total desinterés por parte del Club Atletismo Torrevieja que "sobre el papel" era el organizador. Pero este año todo cambió para bien. casi un "10" para el club y para la organización en general. Una pena que (en contraste con la prueba disputada en Guardamar unos días antes) la asistencia de público fuera tan escasa. Cada año va a menos. Corredores hubo unos 400, no está mal para lo apretado del calendario (se corría un día después en el cercano pueblo de Bigastro otra carrera más), demasiadas carreras y cada vez mas exigua la participación.


Preparándonos para salir en el Cross Nocturno de Torrevieja



Habiendo recogido el dorsal por la mañana, aproximadamente una hora antes de la salida prevista me
dirijo a calentar y observar el ambiente reinante en la plaza de la constitución, donde ya debería sentirse el espíritu navideño. Aún había poco movimiento, pero observo que esta vez si se cortará el tráfico y hay suficientes voluntarios. También veo a gran numero de socios del club local de atletismo desarrollando labores de organización. Parece que todo irá bien. Por mi parte marcho trotando por el paseo Vistalegre hasta el inicio del dique de levante intentando calentar un poco para salir en condiciones. Últimamente siento que el trotar unos kilómetros antes del esfuerzo de la carrera es fundamental, me permite activar mi cuerpo y mente y evitar lesiones. Pues eso, corro durante una hora parando a intervalos para estirar un poco y llega la hora de la salida. Esta vez, dado que la prueba de Guardamar salió bien, la estrategia será diferente, también se debe a que aquí conozco a algún corredor más y a que la clasificación de corredores locales es muy apetitosa. A punto de salir ya nos saludamos los que seremos rivales en unos minutos. Veo a los chicos de mi nivel no lejos de mí. Y arranca la prueba. La primera vuelta es un "disparate", los compañeros van como locos... miro el gps y me asusto: ¡a este ritmo no aguantamos las dos vueltas! le cojo la matricula a Ramón Céspedes y veo que Joaquín Sáez que es de mi categoría nos pasa. Aprieto los dientes y espero a que amaine el temporal. Pero Ramón va a lo suyo, me lleva durante 3 kilómetros a 3'18" y completo la primera vuelta en 12 minutos justos (a 2'20"). Pero algo pasa, veo a Ramón ceder, se va quedando pese a que el ritmo decrece: "ha colapsado". Quedo solo con un grupo a unos 20" por detrás y un corredor que me precede y al que voy cogiendo. Finalmente lo pillo pese a que he bajado el ritmo de forma notable. Juntos, sin mayores esfuerzos llegamos a meta. No le lucho la posición al sprín, este año no me veo rápido, y entro en el puesto 10ª a una media de 3'25" el kilómetro, 2º veterano c (para mi sorpresa, un desconocido y rápido compañero me precedió) y 2º corredor local. No está mal. La prueba la ganó el corredor El Hocine Bouchrak (una gacela).



12' la primera vuelta. A 2'20". 3'6kms a tope.

Tras las fiestas de Navidad...

Tras las carreras de diciembre llegaron las fiestas de Navidad. El ritmo de los entrenamientos desciende y las copiosas comidas y celebraciones tomarán el relevo de manos de los intervalos y "fartleks". Pese a ello, habiendo decidido correr la media maratón de Sta. Pola, no quiero que mi estado de forma decaiga demasiado. Persisto en las rutinas y decido presentarme en El Campello el día 8 de enero para disputar su Carrera de Reyes. Esta prueba que ya he corrido en otras ocasiones transcurre durante 6 kilómetros por el paseo paralelo a la playa de la localidad. Son dos vueltas totalmente llanas propicias para hacer un buen tiempo y volver a casa con un buen sabor de boca. Cada temporada me permito el pequeño lujo de desplazarme con un día de antelación a algún punto de nuestra geografía donde se programe alguna carrera que me apetezca correr y de paso disfruto de cena y noche de hotel y hago algo de turismo. El instinto nómada me persigue y al fin y al cabo lo mismo da El Campello que Vientiane, el caso es sentir la libertad en la huida de la monotonía de la vida cotidiana.
Así que disfruté de un bonito fin de semana de soledad y "running" en este bello enclave alicantino.
Duermo bastante bien la noche previa a la prueba, y esto es bueno ya que soy de "mal dormir". Me levanto con tiempo suficiente y tras desayunar frugalmente me dirijo a recoger el dorsal y trotar por el paseo marítimo.
La soleada mañana nos muestra la belleza del mar y la costa en todo su esplendor. Prácticamente no hace nada de viento y la temperatura, algo fresca, es perfecta para la practica del "runnig". No se puede pedir más. Correteo durante unos 6 kilómetros dejando fluir mis pensamientos y calentando cuerpo y mente. Poco a poco van llegando los compañeros participantes y la zona se viste de llamativos colores.


A todo trapo


En este punto conviene y es de recibo destacar la GRAN organización del Grupo Brotons y de Pepe Brotons que ejerce de "espiquer" en estas pruebas. No se les puede poner un pero. Pese a que la carrera pueda parecer algo cara, sobre los 10€ para 6 kms, realmente los merece. Esta vez no hubo camiseta conmemorativa aunque sí bolsa con regalos varios. Se sortearon algunos más entre todos los participantes y también tuvieron todos los que subieron al podio. Todo el evento transcurre con gran fluidez y la entrega de trofeos no se convierte en un castigo. Excelente trabajo.
En lo estrictamente deportivo destacar que a la hora señalada se da salida a la carrera. Unos 200 corredores la disputan. Ya desde el principio Fco. Javier Carpena toma la delantera y me limito a seguirlo, Creo que es el más fuerte de los allí presentes. Últimamente el gps no me va muy bien y decido no mirarlo para no asustarme y no comerme la cabeza con los tiempos, pero esta vez fue un error. Voy bastante cómodo, quizá demasiado, me sigue un corredor (un triatleta) con el que luego tendré la suerte de conversar llamado Ismael Navarro. Haremos la carrera los tres en cabeza hasta casi el final. Ya en la última vuelta miro el reloj y veo que vamos muy lentos pero no me encuentro para muchos lujos. Como en otras ocasiones tras el verano peco de conservador y decido no asumir riesgos. Finalmente la lógica se impone, Carpena acelera un poco el ritmo y gana unos metros entrando en primera posición. haré un segundo puesto que no está mal e Ismael Navarro completará el podio. Un buen fin de semana, sin duda, aunque el tiempo realizado me genere dudas en cuanto a mi estado de forma (corrí a 3'28" el km) y me haga replantearme mis objetivos en la próxima carrera: la reputada "Media Maratón de Sta Pola".



Podio con Carpena e Ismael Navarro




lunes, 17 de octubre de 2016

Carreras en San Pedro del Pinatar y Dolores.

Han sido cinco meses sin correr, ni una sola tirada, ni un fartlek, ningún esprín (salvo para coger el autobús) y ningún entrenamiento.  Realmente la temporada de carreras se me hace larga. Suelo empezar en agosto y ya en mayo estoy harto.... Estos dos últimos años, ya en marzo, dejé de unirme a los locos del asfalto y vestirme de colores fluorescentes, no soy un "friki" de nada y en esto del "running" también hay mucho obseso.




Ya en Agosto decido comenzar a entrenar, las primeras tiradas son desoladoras, las piernas no me responden y la cabeza esta vez no puede forzarlas, solo cabe una cosa: encomendarnos a la santa paciencia... y así hice. Poco a poco, kilómetro a kilómetro, tras horas de sudor y dolor he ido recuperando sensaciones, aunque sin llegar nunca a alcanzar la forma de otros años. Los tiempos iban mejorando pero me encontraba trabado, como si el esfuerzo necesario fuera esta vez mayor, ¿será la edad?, quizá también los años pesan en las piernas. Soy un corredor, un aficionado postrero. Me inicié ya tarde como muchos otros compañeros y hasta ahora todo ha sido fácil, una cuesta abajo. Pero ya la carretera empieza a empinarse y los arcenes, calles y caminos son cuestas más duras de recorrer.
En cualquier caso, y tras este corto soliloquio (corto y aburrido) comentar que el pasado día dos de octubre se celebró la tan querida por mí carrera de "Correlimos" en su 4ª edición. No estaba preparado y por ello no corrí como otros años la prueba larga (13,7 km) sino que me decanté por su hermana pequeña y más asequible de 7,6 km. Ambas recorren el bello paraje natural de las salinas de San Pedro del Pinatar a través de sus playas y caminos. Como comenté el año pasado el entorno es absolutamente embriagador, es un privilegio correr esta prueba cada otoño y es de justicia felicitar a los organizadores y autoridades de esta localidad.




Este año coincidían varias carreras el mismo fin de semana (como viene siendo habitual) y la participación me pareció más escasa. Los pequeños errores de lo que me quejé el año pasado en cuanto a la entrega de dorsales que se demoró en exceso y a la señalización fueron subsanados. En resumen, un placer volver... En el aspecto meramente competitivo apuntar que últimamente aquí siempre hago podio, más porque los gacelas de la comarca prefieren correr este "finde" en otro lado que por méritos propios, pero bueno, ellos se lo pierden y yo lo agradezco.
Tras la salida me puse en cabeza cogiendo un ritmo algo inferior a 3:30 durante los dos primeros duros kilómetros sobre la arena, en dirección norte. Me extrañó que aparentemente nadie me siguiera de cerca, había visto algún corredor de buen porte en la salida e intuía que no deberían de estar lejos. Finalmente uno de ellos me alcanza. Tras estos dos primeros kms viene la parte más complicada, hay que atravesar un par de estrechos pasos sobre la arena y un camino de cabras. Este suele ser el tramo más lento según la experiencia de otros años, así que no me preocupa que el ritmo suba unos 10 segundos. Llegados a la bifurcación que divide las dos pruebas giró a la izquierda y tras paso por otra pasarela estrecha llegamos a la cómoda carretera que nos llevará hasta la meta. Allí comenzaron mis dudas ¿tiro o no tiro? ¿cojo un ritmo cómodo y aseguro la segunda posición? Cuando no son buenas las sensaciones vas posponiendo las decisiones de carrera y al final es tu contrincante el que te ataca y te quedas con cara de tonto. Y eso pasó. Seguí en cabeza a un ritmo demasiado lento hasta que ya en el último km mi compañero de batalla me puso a prueba. Pude responder al primer ataque, al segundo me quedé. Finalmente 2º absoluto y "regustillo" amargo porque no me sentí bien y por no haber disputado la prueba larga. Otro año será. Felicidades al campeón, Joaquín Lopez Gomez del Runtritón Cartagena. Los 13.7 kms fueron ganados por Pepe Caracena Alegría del Fondistas de Alcantarilla.




Tras el esfuerzo repusimos energías con el caldero ofrecido por la cofradía de pescadores de San Pedro. Agradecer al compañero de Sta. Pola que me regaló su ticket para comer y que compartí con mis acompañantes Raúl e Ismael. Y como nos quedamos con hambre y sed a la cervecería marchamos a dar cuenta de una fuente de salchichas y fría cerveza artesanal.
El sábado 8 de octubre  se disputaba una corta y rápida carrera en la cercana localidad de Dolores. Había entrenado muy bien durante toda la semana, más que bien. La tirada larga del lunes despertó mi optimismo, me sentí fresco y rápido, unas series de 400m el miércoles que no fueron nada mal y 10km de cuestas el viernes con unos tiempos que hacían presagiar un buen estado de forma. Pues bien, la noche de viernes al sábado duermo mal, paso frío y me levanto destemplado... madre mía una debilidad y astenia me atenazan.
- Joder ¡qué mala suerte! me digo.




La carrera se disputa   a las 19:00, sobre las cinco marcho con tiempo suficiente para calentar. Quizá demasiado. Recojo el dorsal, saludo a algún compañero y a trotar. Rompo a sudar muy pronto, parece que tenga algo de fiebre. Pese a ello no soy pesimista, me he visto en parecidas circunstancias y luego me salio una carrera "de cojones". Veremos. Llegado el momento de la salida, tras las múltiples carreras infantiles, me percato de que la "crema" del running comarcal ha decidido disputar la prueba: Mateo, Alex, Ignacio Hernández, etc...... incluso el marchador Corchete. No faltaba uno. Bueno, estar entre los 10 primeros sería un gran resultado... y con esa ilusión me sitúo en la linea de salida. Junto a mí reconozco a un corredor de poblada barba y de mi nivel.... Recuerdo haberle mojado la oreja alguna vez y él a mí  en alguna otra, así que será una buena referencia.... Finalmente suena el disparo y comienza la carrera....




7 kilómetros -en realidad poco más de 6,5-  tres vueltas a un corto circuito urbano. Pronto los galgos toman la delantera y un servidor le coge la matricula a su liebre. Miro el reloj... ¡Joder! vamos rápidos. Durante casi dos vueltas consigo seguir su estela, luego veo que no, que no "voy" ni física ni mentalmente y me quedo.... y comienza el suplicio. Ay! me da un pinchazo en los "isquios" y empiezo a cojear... por detrás se me acerca un corredor, ya desmoralizado no me importa, total lo mismo da ser el 12 que el 14, cojeando y padeciendo me aproximo a la meta... Un detalle que me desagrada y que me parece de mal gusto por parte de algunos compañeros es la manía de recortar por las aceras, máxime cuando lo utilizas para adelantar a otro corredor ¿para que sirve este auto-engaño? Un perseguidor me pasa aprovechando la acera y me pregunta cual es mi categoría... Me entran ganas de mandarlo a.... pero bueno, buen "rollito" que venimos a disfrutar.
Finalmente entro el 14º y 2º veterano de 45/50 años. El ganador fue Francisco Serrano García. Me tomo un refresco y marcho a las duchas.
Con la moral por los suelos, dolorido y cabreado llego al polideportivo municipal de Dolores, pregunto en la tasca que hay en el recinto por las duchas y una simpática señora me dice que eso es el bar y que ella no lo sabe, desde aquí le doy las gracias por su ayuda. Finalmente encuentro el vestuario, me ducho y marcho para la entrega de trofeos. Llego de nuevo a la plaza del ayuntamiento y ¡horror!, me he dejado el reloj en la ducha. Con pocas esperanzas de encontrarlo regreso al polideportivo, apenas llegado al parque un "runner" me llama con un silbido:
-Pfiiiiu ¿es tuyo el reloj? me dice.
Loco de contento le doy un abrazo. Qué dios te bendiga! Aún queda gente honrada.. Gracias muchacho!!!
Ahora escribo estas lineas con hielo en la pierna... de nuevo los isquios... No hay manera de encadenar más de dos meses seguidos y así no hay forma de mejorar.... En fin, solo nos queda tener paciencia.




lunes, 21 de marzo de 2016

Carreras Varias

Tras la parada navideña y habiendo recuperado la forma rápidamente, lo cual no deja de sorprenderme, me decidí a acometer los objetivos que tenía marcados para este año y que por h o por b hasta ahora no había podido llevar a buen término. Básicamente estos consistían en hacer unas marcas dignas en 10k y medio maratón y disfrutar de correr algunas carreras consecutivas. Cogí el calendario, siempre petado de pruebas, y elegí el Cuarto de Maratón de Oliva (del cual ya hablé en la entrada anterior), la Carrera de Carnaval de Benidorm (en la que quedaría 2º absoluto), el Cuarto de Maratón de Torrevieja, el siempre estupendo cross de Benijofar (7,5 km) y por último la Media Maratón de Murcia. Me hacía especial ilusión llegar en buena forma a esta última, no en vano ya iban dos años sin correr una media y aunque esta carrera no suele ser propicia para lograr grandes tiempos podía ser suficiente para mejorar el 1h 18' que tenía como mejor marca.
La media maratón es a mi entender para el corredor (o al menos para mi), la prueba más bonita, entretenida, táctica.... Aunque suelo decantarme por distancias más cortas que requieren menos preparación y sacrificio y que se adaptan bien a mis facultades pese a mi edad. La "media" es algo especial. Podréis decir que la maratón es la reina, quizá, pero exige un gran compromiso y esfuerzo el prepararla. Supone un castigo agónico a nuestros maltrechos cuerpos y la gran mayoría solo podemos correr una al año. Además suele ser una lucha contra uno mismo, la única táctica es coger tu ritmo y aguantar. En la media, sin embargo, se dan múltiples y distintas situaciones en carrera. Puedes arriesgar con una salida fulgurante sin miedo al temido muro o hacer una carrera de menos a más, te encuentras metido en pequeñas batallas con compañeros de fatigas a los que quieres vencer (y no solo acompañar) y sobre todo no tienes que pasar 3 o 4 meses preparándola.







Bueno, pues finalmente pude correrlas todas y cumplir en mayor o menor medida todos los objetivos. Los 10500 metros de Torrevieja los pillé en un gran estado de forma. La carrera se disputó en una mañana fresca y ventosa. El viento estará presente todo el mes dando por..... ¡Qué le vamos a hacer! 
El recorrido llano siguiendo el litoral es para mi gusto extraordinario y perfecto para lograr grandes tiempos. Es una pena que no haya más interés en lograr que la carrera, ya longeva, se convierta en un acontecimiento más importante. Se echa en falta una mejor organización. Año tras año los fallos en las inscripciones, en la distancia, incluso en los TIEMPOS, te quitan las ganas de volver. El recorrido está homologado por la RFEA. ¿Es tan difícil poner la meta, llegada y virajes en el sitio correcto? Y lo del tiempo... no lo entiendo.... Cuando hace unos años se celebro el concurso para otorgar la organización a alguna de las tantas empresas que a ello se dedican se optó por la propuesta más barata que no la mejor. En cualquier caso el problema es que no hay ningún club o entidad privada sin animo de lucro que se encargue de supervisar y colaborar en la organización.... En mi pueblo somos así. 
En lo estrictamente deportivo decir que fui a tope toda la carrera... 8 de los 10 kms a menos de 3:30. El objetivo era afianzarme en "veintes" altos en los 10k (y bajos en pruebas mas cortas) y lo logré. Quedé primero de mi categoría y tercero absoluto. Más contento que unas pascuas recogí mis trofeos, le di la mano al señor alcalde y para casa. Coincidí con Moya de "el Pilar" que venía de correr la Maratón de Sevilla (vaya tela!!) con Víctor Alcañiz, Pedro, Jero, Manolo Hortelano y otros torrevejenses ilustres....























La siguiente fue la carrera popular de Benijofar, en su 5ª edición. Extraordinaria prueba, inmejorable organización, recorrido ameno, ágape post-carrera con jamón y cerveza. Gran bolsa del corredor con embutidos y naranjas. Enhorabuena al Club Atletismo de Benijofar  que cada año se supera. Son 7,5 km con dos duros repechos al principio y final que dotan de personalidad propia al recorrido. Esta vez, al contrario que en las dos carreras anteriores, decidí tomármelo con calma y no cebarme con los punteros, quería disfrutar y no lesionarme. Así que salí rápido pero dejando´distancia con las liebres. Un corredor me llevó a buen ritmo los dos primeros kms donde fuimos pescando a algunos desfondados y luego tiré yo hasta la meta donde hice un 6º puesto (si no recuerdo mal) y primer veterano C. 
Por último llego el día de la media de Murcia. Pensaba que iba ya sobrentrenado y pasado de forma, pero me equivoqué.
La mañana amaneció fresca y con una ligera brisa. Perfecta para la disputa de la prueba. Me dirigí a la capital de la vecina región con el tiempo justo de coger el dorsal y calentar un poco. El objetivo era correr a 3'36" el km y así bajar de 1h 17'. Y lo lograría. Viéndolo con perspectiva el tiempo de 1h 16' 16" realizado me sabe a poco. La marca está de "puta madre" para mis facultades atléticas pero con otras condiciones de carrera hago un minuto menos. Y es que corrí casi toda la prueba solo. Fue una contra-reloj. Al principio intente unirme a varios grupos pero todos iban algo lentos y a los cabeceros los había dejado marchar a la salida. En cualquier caso disfruté mucho de los 21k. Fue uno de esos días en los que no sientes cansancio y en los que paladeas con delectación cada metro de asfalto. La organización fue correcta. Buen avituallamiento. Masajistas y duchas junto a la meta y una participación notable (sobre 3000 corredores). Finalmente llegué el 18 absoluto y primer veterano de 45/50 años. Trofeo, cerveza y carretera de vuelta. 
Un Saludo.