-WQOWjIqPrzeKpDbadcYUstRQCLcBGAs/s1600/whatsapp_image_2017-09-10_at_13.16.07.jpeg' name='twitter:image'/> Running to the edge.

martes, 31 de enero de 2017

28 Medía Maratón de Santa Pola

Vuelvo a comentar mis andaduras, mejor dicho correrías, por las diferentes pruebas que cada semana se desarrollan a lo largo de nuestra geografía y en las que me decido a participar. Cuando empecé con esto del "running", sin apenas haber entrenado y más bien con más curiosidad y falta de prudencia que real interés por el correr, me limitaba a participar en medio maratones. Esas tres primeras carreras fueron a la vez maravillosas y un infierno. Recuerdo la terrible agonía física y mental que sentía al pasar por el kilómetro 15 y ese mantra repetido hasta la meta: "¿pero qué estoy haciendo yo aquí?, ¡esta es la última vez!". Una de esas carreras fueron mis primeros y hasta ahora únicos 21,097 metros de Santa Pola. De esto hace ya tres años, ya que por h o por b no he podido volver. Este 2017 pese a que físicamente no ando bien y a que el pico de forma lo suelo alcanzar más tarde, a finales de febrero o marzo será mi segunda presencia en la prueba.




No puedo decir que no la preparara bien. Seguí a rajatabla el plan previsto, las tiradas largas, las progresiones, los intervalos. La intención era bajar de 1h 15', empresa harto difícil para mí (tengamos en cuenta que mi mejor tiempo en esta distancia era hasta ahora de 1h 16' 16". Quitarle al cronómetro más de un minuto no es tarea fácil. Los indicios no eran esperanzadores del todo, aunque mantenía cierta esperanza de que si todo se daba bien podría con la meta prevista. En cualquier caso siempre intento que haya un plan b e incluso un c. El b era hacer mejor marca y el c disfrutar de la carrera si las piernas no respondían. Los ritmos que preveía seguir eran de 3' 32" hasta el km 11 y a partir de ahí correr a 3' 34", lo que me permitiría por los pelos bajar de 1h 15'. En una carrera tan concurrida y llana como la de Santa Pola solo puede haber una causa externa que dificulte o haga imposible tus metas si el cuerpo responde y esta causa es la meteorológica, más concretamente el viento. Y ¡cómo no! se preveía viento, y mucho.
Estuve toda la semana pendiente del parte meteorológico y este no hacía más que empeorar las predicciones. Finalmente amaneció un día desapacible, triste y ventoso. La famosa "Ley de Murphy" se volvía a cumplir. Aun así decido intentarlo.




Con dos horas de antelación llego a la popular localidad alicantina famosa por sus salinas, sus playas, Don Santiago Bernabeu y por su media maratón. Aparco en una de las áreas habilitadas a tal efecto y me dirijo a la zona de salida. Todavía no hay mucha gente, aunque se empieza a adivinar que pronto el jolgorio y el ambiente de fiesta vestirán de gala la avenida principal. Como hace un poco de frío me he traído una sudadera vieja que antes de la salida dejaré en algún lado, paso de esperar en el guardaropa. Empiezo a calentar paralelo al paseo que ofrece unas preciosas vistas al mar. Dos kilómetros para allá, dos para acá y veo que las calles se van llenando de corredores. Crece la algarabía y el entusiasmo del cual me contagio. Los minutos pasan rápidos y la adrenalina empieza a fluir. Me dirijo a mi cajón de salida, el de color verde. Allí veré a algunos de los compañeros que me encuentro en las carreras comarcales, aunque realmente echo en falta a bastantes que son asiduos a casi todas (no se por qué no habrán venido). En cualquier caso la cifra de inscritos supera los 8.000.
Dando saltitos intentamos no quedarnos fríos y sin retraso suena el disparo que da inicio a la carrera.




























Los africanos y demás corredores de élite salen como balas, los del dorsal verde (yo incluido) vamos detrás. No quiero excederme en el primer kilómetro en el que la música, la adrenalina y la turba enloquecida te empujan a correr más de lo debido. Miro sin parar el reloj: "voy bien, 3'32", ¡genial!"
Los primeros 5 km los paso según el tiempo previsto, a penas con 4" de retraso. Poco a poco se van formando los grupos de corredores. Ahí va a estar la clave. Si mi grupo es muy lento tengo un problema y si van muy rápido también. Con el viento que hace no correr acompañado es una temeridad.  En un primer momento un chaval que me suelo tropezar en las carreras que discurren por el norte de la provincia toma el mando. Somos unos 6 o 7 corredores los que corremos juntos. Con gran valentía mantiene un ritmo vivo durante los  cinco primeros kilómetros. ¡Estupendo!, pero llegado el sexto al enfilar la parte que transcurre por el puerto veo que vamos perdiendo fuelle. Dudo en practicar el "runner hopping" (saltar de grupo en grupo), por delante solo veo corredores solitarios que se van quedando descolgados de las primeras plazas. Pasado el kilómetro 7 se confirman mis temores, el ritmo bajó a 3'37", así será imposible. Me pongo en cabeza y decido tirar, pero no veo voluntad de incrementar la velocidad ni de dar algún relevo, el kilómetro 8 lo correremos en 3'36". Me encuentro en un mar de dudas y finalmente decido saltar a por un corredor que viste una camiseta con una leyenda en sueco, tiene un buen porte, a ver si podemos tirar para delante juntos. Llego a su nivel y me tomo unos segundos de descanso pero por desgracia el tipo va desfondado. Es una locura seguir solo, me resigno a ser engullido por el grupo de nuevo. Me sitúo a cola a verlas venir. El kilómetro 10 y el 11 los pasaremos a 3'39 y 3'41 respectivamente (según el gps), llevamos una media de 3'35" que a la postré será la que marcaré en meta. Los dos próximos kilómetros, ligeramente en bajada, los corremos con rapidez. Mi paisano Ramón se queda del grupo, yo me encuentro con fuerzas. Poco a poco vamos alcanzando corredores desfondados y otros que me acompañaban desde el principio terminan por desfallecer. Así, apretando los dientes llegamos al kilómetro 18 donde se enfila ya la recta paralela a la playa que da acceso a la meta. Mis compañeros avivan el ritmo y yo digo: "basta, no puedo seguiros". Mantengo la velocidad sufriendo como en los viejos tiempos y entro a unos ciento cincuenta metros de ellos. Finalmente 1h 15' 32", mejoro mi marca en un día no propicio para ello, pero no consigo romper la barrera de la hora y cuarto. Otra vez será.
En lo relativo a la organización de la prueba no puedo tener queja. Si comparo la última vez que estuve aquí (año 2013) y esta última, se aprecian mejoras considerables. La zona de meta está muy bien organizada, botellín de agua , toalla, bebida isotónica, barrita energética, magdalena, naranjas y medalla te son entregadas a la llegada. Ademas hay barras donde se sirven más bebidas, incluida cerveza. Servicio de masaje, gravado de medallas (previo paso por caja) y todo ello en una zona bastante amplía y cómoda.Vi cierto caos (inevitable) en el guardaropas (yo no lo usé). Parking perfecto en zona de mercadillo a 300 metros de la salida. Calles donde calentar previamente a la salida sin agobios. Avituallamientos líquidos (que pena de agua, ¡que derroche!) cada cinco kilómetros si no recuerdo mal (yo cogí una en el km 10 para beber un trago y tomar el gel). Animación en meta y a lo largo del recorrido con música y batucadas. Control de tiempos  a los 5, 10 y 15 kilómetros. En definitiva todo lo que podemos esperar de una prueba que es medalla de bronce otorgada por la IAAF. Mis felicitaciones.





Como detalle negativo, casi anecdótico, apuntar la siempre presente cesión de dorsales. Lo veo bien siempre que quitemos el chip o no salgamos a competir. El tercero de mi categoría (afortunadamente fui quinto) de 45 a 50 años, era un chaval veinteañero que privó al cuarto clasificado de la alegría de subir al podio. Ya ha sucedido en varias carreras y si alguna vez me veo involucrado lo denunciaré.      
Esto es todo por ahora. Saludos.


miércoles, 11 de enero de 2017

Y comenzamos al año como lo terminamos

Ando algo perezoso a la hora de escribir algunas palabras en mi cuaderno de bitácora. Realmente no hace honor a su nombre ya que como es sabido todo capitán de navío que se precie debe de señalar en él cada efeméride o acontecimiento que diariamente acontezca y sea digna de relatar. Pero como esto es un desahogo ocasional me he tomado un respiro.
Como venía comentando en la anterior entrada el comienzo de temporada, atléticamente hablando, ha sido bastante duro. Solo la "cabezonería" y el espíritu de lucha me han hecho no rendirme ante las adversidades y falta de buenas sensaciones. Y es que entreno tras entreno noto una notable resistencia de mi cuerpo a lograr la debida puesta a punto, el largo "descanso" -la parada de tantos meses- ha hecho mella en mi condición física, y los efectos de la edad sin duda también han contribuido a ello.
No obstante rendirse siempre es la última opción y decidí afrontar con paciencia la situación.
Lo primero era curar los músculos isquiotibiales  y trabajar de una vez por todas "la fuerza", ¡no solo de estiramientos vive el corredor! Y parece ser que funcionó o va funcionando. Tras una parada de dos semanas comienzo a trotar y poco a poco a subir la intensidad de los entrenamientos. Ya para principios de diciembre me encuentro dispuesto, no sin ciertas reservas, a disputar mi primera carrera en ruta, eligiendo el bien organizado y concurrido Cross Urbano de Guardamar del Segura en su decimocuarta edición. Si no recuerdo mal fueron unos ocho kilómetros divididos en dos vueltas por el casco urbano de esta bonita localidad de la vega baja. Llego con bastante antelación, con aproximadamente 90 minutos, a la vecina ciudad donde el río Segura vierte sus aguas en mi querido mar Mediterráneo. Recojo el dorsal sin mayores problemas, las carpas se disponen en la plaza frente a la iglesia y me decido a trotar paseo abajo junto a los pinada y hasta casi la misma orilla del mar. Hace un poco de viento aunque no debe de ser un problema ya que el recorrido está bastante protegido entre las casas. Poco a poco van llegando corredores y grandes grupos que conforman los numeroso clubes de la comarca. Todos eligen la misma zona para calentar haciéndose cada vez más difícil el corretear sin llevarse un pisotón.



Tumultuosa salida del XIV Cross Urbano de Guardamar del Segura.


Al mismo tiempo se disputan las carreras infantiles. Hay un buen ambiente, los chicos del club "Maratonianos" de Guardamar lo saben montar bien y en la recta de meta se acumula una notable presencia de espectadores (lo cual es siempre de agradecer). Señalar que hay premios en metálico lo que unido a lo reputado de la prueba me permite suponer que está será concurrida y con la presencia asegurada de los más "rápidos" corredores de la zona. Y así fue. Mis expectativas tras las desilusiones de mis primeras carreras tras el verano eran fundamentalmente recuperar sensaciones y hacer podio en mi categoría (veteranos de 45 a 50 años), por lo que por esta vez no me sitúo en las primeras lineas de atletas dispuestos a salir. Quiero correr a unos 3'25"/3'28" el km y no me quiero cebar con nadie. Y sobre todo quiero disfrutar por una vez esta temporada.  Suena el disparo de salida. Como niños al oír la sirena del recreo la turba parte desatada. ¡Madre mía! ¡Cómo van estos tipos! Yo voy a lo mío, mirada va y mirada viene al gps, me planto en 3'26". El hecho de la gran afluencia de participantes me ayuda a mantener el ritmo, ya que siempre tengo alguien a quien seguir. Y con la estrategia que podríamos llamar "runner hopping" y con gran comodidad van pasando los kilómetros. Voy viendo caer las primeras víctimas de un inicio excesivamente rápido, paso a gente de mi nivel lo que me genera nuevas energías. Y así sin mayores sobresaltos trascurrirá la carrera. Bueno, realmente si que sufrí una cierta decepción cuando a pocos metros de la llegada y tras confiar en que estaba ya todo "el pescado vendido" mi principal rival  en la categoría, Juan Sempere,  me paso como una exhalación, ¡menudo esprin! Finalmente, y como era de esperar ganó Mohamed Khttab y un servidor fue vigésimo tercero en la clasificación general y segundo de los veteranos c.
Destacar la excelente organización de "Maratonianos". Hubo forro polar de regalo para todos los participantes, regalos repartidos por sorteo y para los que tuvimos la suerte de hacer podio. Un gran día y una gran carrera que apunto en mi calendario.



El "dorsal 30" me llevó a buen ritmo durante buena parte de la prueba. ¡Gracias!

Tres días mas tarde tenía decidido correr el cross que recorre las calles de Torrevieja. El año pasado no pude disputar la prueba y pese a que hasta ahora la organización ha sido algo deficiente, dado que suelo hacer un buen resultado decido correrlo.  Ya va por su cuarta edición este Cross Popular Nocturno de Torrevieja. Son unos 7,2 kilómetros en dos vueltas por el centro de la localidad salinera. He de decir que la última vez fue un caos, con calles abiertas al tráfico, sin casi policía ni asistencias, correr aquella edición se pudo considerar deporte de riesgo. Supongo que se debió a la turbulenta situación en la administración y policía local, así como al total desinterés por parte del Club Atletismo Torrevieja que "sobre el papel" era el organizador. Pero este año todo cambió para bien. casi un "10" para el club y para la organización en general. Una pena que (en contraste con la prueba disputada en Guardamar unos días antes) la asistencia de público fuera tan escasa. Cada año va a menos. Corredores hubo unos 400, no está mal para lo apretado del calendario (se corría un día después en el cercano pueblo de Bigastro otra carrera más), demasiadas carreras y cada vez mas exigua la participación.


Preparándonos para salir en el Cross Nocturno de Torrevieja



Habiendo recogido el dorsal por la mañana, aproximadamente una hora antes de la salida prevista me
dirijo a calentar y observar el ambiente reinante en la plaza de la constitución, donde ya debería sentirse el espíritu navideño. Aún había poco movimiento, pero observo que esta vez si se cortará el tráfico y hay suficientes voluntarios. También veo a gran numero de socios del club local de atletismo desarrollando labores de organización. Parece que todo irá bien. Por mi parte marcho trotando por el paseo Vistalegre hasta el inicio del dique de levante intentando calentar un poco para salir en condiciones. Últimamente siento que el trotar unos kilómetros antes del esfuerzo de la carrera es fundamental, me permite activar mi cuerpo y mente y evitar lesiones. Pues eso, corro durante una hora parando a intervalos para estirar un poco y llega la hora de la salida. Esta vez, dado que la prueba de Guardamar salió bien, la estrategia será diferente, también se debe a que aquí conozco a algún corredor más y a que la clasificación de corredores locales es muy apetitosa. A punto de salir ya nos saludamos los que seremos rivales en unos minutos. Veo a los chicos de mi nivel no lejos de mí. Y arranca la prueba. La primera vuelta es un "disparate", los compañeros van como locos... miro el gps y me asusto: ¡a este ritmo no aguantamos las dos vueltas! le cojo la matricula a Ramón Céspedes y veo que Joaquín Sáez que es de mi categoría nos pasa. Aprieto los dientes y espero a que amaine el temporal. Pero Ramón va a lo suyo, me lleva durante 3 kilómetros a 3'18" y completo la primera vuelta en 12 minutos justos (a 2'20"). Pero algo pasa, veo a Ramón ceder, se va quedando pese a que el ritmo decrece: "ha colapsado". Quedo solo con un grupo a unos 20" por detrás y un corredor que me precede y al que voy cogiendo. Finalmente lo pillo pese a que he bajado el ritmo de forma notable. Juntos, sin mayores esfuerzos llegamos a meta. No le lucho la posición al sprín, este año no me veo rápido, y entro en el puesto 10ª a una media de 3'25" el kilómetro, 2º veterano c (para mi sorpresa, un desconocido y rápido compañero me precedió) y 2º corredor local. No está mal. La prueba la ganó el corredor El Hocine Bouchrak (una gacela).



12' la primera vuelta. A 2'20". 3'6kms a tope.

Tras las fiestas de Navidad...

Tras las carreras de diciembre llegaron las fiestas de Navidad. El ritmo de los entrenamientos desciende y las copiosas comidas y celebraciones tomarán el relevo de manos de los intervalos y "fartleks". Pese a ello, habiendo decidido correr la media maratón de Sta. Pola, no quiero que mi estado de forma decaiga demasiado. Persisto en las rutinas y decido presentarme en El Campello el día 8 de enero para disputar su Carrera de Reyes. Esta prueba que ya he corrido en otras ocasiones transcurre durante 6 kilómetros por el paseo paralelo a la playa de la localidad. Son dos vueltas totalmente llanas propicias para hacer un buen tiempo y volver a casa con un buen sabor de boca. Cada temporada me permito el pequeño lujo de desplazarme con un día de antelación a algún punto de nuestra geografía donde se programe alguna carrera que me apetezca correr y de paso disfruto de cena y noche de hotel y hago algo de turismo. El instinto nómada me persigue y al fin y al cabo lo mismo da El Campello que Vientiane, el caso es sentir la libertad en la huida de la monotonía de la vida cotidiana.
Así que disfruté de un bonito fin de semana de soledad y "running" en este bello enclave alicantino.
Duermo bastante bien la noche previa a la prueba, y esto es bueno ya que soy de "mal dormir". Me levanto con tiempo suficiente y tras desayunar frugalmente me dirijo a recoger el dorsal y trotar por el paseo marítimo.
La soleada mañana nos muestra la belleza del mar y la costa en todo su esplendor. Prácticamente no hace nada de viento y la temperatura, algo fresca, es perfecta para la practica del "runnig". No se puede pedir más. Correteo durante unos 6 kilómetros dejando fluir mis pensamientos y calentando cuerpo y mente. Poco a poco van llegando los compañeros participantes y la zona se viste de llamativos colores.


A todo trapo


En este punto conviene y es de recibo destacar la GRAN organización del Grupo Brotons y de Pepe Brotons que ejerce de "espiquer" en estas pruebas. No se les puede poner un pero. Pese a que la carrera pueda parecer algo cara, sobre los 10€ para 6 kms, realmente los merece. Esta vez no hubo camiseta conmemorativa aunque sí bolsa con regalos varios. Se sortearon algunos más entre todos los participantes y también tuvieron todos los que subieron al podio. Todo el evento transcurre con gran fluidez y la entrega de trofeos no se convierte en un castigo. Excelente trabajo.
En lo estrictamente deportivo destacar que a la hora señalada se da salida a la carrera. Unos 200 corredores la disputan. Ya desde el principio Fco. Javier Carpena toma la delantera y me limito a seguirlo, Creo que es el más fuerte de los allí presentes. Últimamente el gps no me va muy bien y decido no mirarlo para no asustarme y no comerme la cabeza con los tiempos, pero esta vez fue un error. Voy bastante cómodo, quizá demasiado, me sigue un corredor (un triatleta) con el que luego tendré la suerte de conversar llamado Ismael Navarro. Haremos la carrera los tres en cabeza hasta casi el final. Ya en la última vuelta miro el reloj y veo que vamos muy lentos pero no me encuentro para muchos lujos. Como en otras ocasiones tras el verano peco de conservador y decido no asumir riesgos. Finalmente la lógica se impone, Carpena acelera un poco el ritmo y gana unos metros entrando en primera posición. haré un segundo puesto que no está mal e Ismael Navarro completará el podio. Un buen fin de semana, sin duda, aunque el tiempo realizado me genere dudas en cuanto a mi estado de forma (corrí a 3'28" el km) y me haga replantearme mis objetivos en la próxima carrera: la reputada "Media Maratón de Sta Pola".



Podio con Carpena e Ismael Navarro




lunes, 17 de octubre de 2016

Carreras en San Pedro del Pinatar y Dolores.

Han sido cinco meses sin correr, ni una sola tirada, ni un fartlek, ningún esprín (salvo para coger el autobús) y ningún entrenamiento.  Realmente la temporada de carreras se me hace larga. Suelo empezar en agosto y ya en mayo estoy harto.... Estos dos últimos años, ya en marzo, dejé de unirme a los locos del asfalto y vestirme de colores fluorescentes, no soy un "friki" de nada y en esto del "running" también hay mucho obseso.




Ya en Agosto decido comenzar a entrenar, las primeras tiradas son desoladoras, las piernas no me responden y la cabeza esta vez no puede forzarlas, solo cabe una cosa: encomendarnos a la santa paciencia... y así hice. Poco a poco, kilómetro a kilómetro, tras horas de sudor y dolor he ido recuperando sensaciones, aunque sin llegar nunca a alcanzar la forma de otros años. Los tiempos iban mejorando pero me encontraba trabado, como si el esfuerzo necesario fuera esta vez mayor, ¿será la edad?, quizá también los años pesan en las piernas. Soy un corredor, un aficionado postrero. Me inicié ya tarde como muchos otros compañeros y hasta ahora todo ha sido fácil, una cuesta abajo. Pero ya la carretera empieza a empinarse y los arcenes, calles y caminos son cuestas más duras de recorrer.
En cualquier caso, y tras este corto soliloquio (corto y aburrido) comentar que el pasado día dos de octubre se celebró la tan querida por mí carrera de "Correlimos" en su 4ª edición. No estaba preparado y por ello no corrí como otros años la prueba larga (13,7 km) sino que me decanté por su hermana pequeña y más asequible de 7,6 km. Ambas recorren el bello paraje natural de las salinas de San Pedro del Pinatar a través de sus playas y caminos. Como comenté el año pasado el entorno es absolutamente embriagador, es un privilegio correr esta prueba cada otoño y es de justicia felicitar a los organizadores y autoridades de esta localidad.




Este año coincidían varias carreras el mismo fin de semana (como viene siendo habitual) y la participación me pareció más escasa. Los pequeños errores de lo que me quejé el año pasado en cuanto a la entrega de dorsales que se demoró en exceso y a la señalización fueron subsanados. En resumen, un placer volver... En el aspecto meramente competitivo apuntar que últimamente aquí siempre hago podio, más porque los gacelas de la comarca prefieren correr este "finde" en otro lado que por méritos propios, pero bueno, ellos se lo pierden y yo lo agradezco.
Tras la salida me puse en cabeza cogiendo un ritmo algo inferior a 3:30 durante los dos primeros duros kilómetros sobre la arena, en dirección norte. Me extrañó que aparentemente nadie me siguiera de cerca, había visto algún corredor de buen porte en la salida e intuía que no deberían de estar lejos. Finalmente uno de ellos me alcanza. Tras estos dos primeros kms viene la parte más complicada, hay que atravesar un par de estrechos pasos sobre la arena y un camino de cabras. Este suele ser el tramo más lento según la experiencia de otros años, así que no me preocupa que el ritmo suba unos 10 segundos. Llegados a la bifurcación que divide las dos pruebas giró a la izquierda y tras paso por otra pasarela estrecha llegamos a la cómoda carretera que nos llevará hasta la meta. Allí comenzaron mis dudas ¿tiro o no tiro? ¿cojo un ritmo cómodo y aseguro la segunda posición? Cuando no son buenas las sensaciones vas posponiendo las decisiones de carrera y al final es tu contrincante el que te ataca y te quedas con cara de tonto. Y eso pasó. Seguí en cabeza a un ritmo demasiado lento hasta que ya en el último km mi compañero de batalla me puso a prueba. Pude responder al primer ataque, al segundo me quedé. Finalmente 2º absoluto y "regustillo" amargo porque no me sentí bien y por no haber disputado la prueba larga. Otro año será. Felicidades al campeón, Joaquín Lopez Gomez del Runtritón Cartagena. Los 13.7 kms fueron ganados por Pepe Caracena Alegría del Fondistas de Alcantarilla.




Tras el esfuerzo repusimos energías con el caldero ofrecido por la cofradía de pescadores de San Pedro. Agradecer al compañero de Sta. Pola que me regaló su ticket para comer y que compartí con mis acompañantes Raúl e Ismael. Y como nos quedamos con hambre y sed a la cervecería marchamos a dar cuenta de una fuente de salchichas y fría cerveza artesanal.
El sábado 8 de octubre  se disputaba una corta y rápida carrera en la cercana localidad de Dolores. Había entrenado muy bien durante toda la semana, más que bien. La tirada larga del lunes despertó mi optimismo, me sentí fresco y rápido, unas series de 400m el miércoles que no fueron nada mal y 10km de cuestas el viernes con unos tiempos que hacían presagiar un buen estado de forma. Pues bien, la noche de viernes al sábado duermo mal, paso frío y me levanto destemplado... madre mía una debilidad y astenia me atenazan.
- Joder ¡qué mala suerte! me digo.




La carrera se disputa   a las 19:00, sobre las cinco marcho con tiempo suficiente para calentar. Quizá demasiado. Recojo el dorsal, saludo a algún compañero y a trotar. Rompo a sudar muy pronto, parece que tenga algo de fiebre. Pese a ello no soy pesimista, me he visto en parecidas circunstancias y luego me salio una carrera "de cojones". Veremos. Llegado el momento de la salida, tras las múltiples carreras infantiles, me percato de que la "crema" del running comarcal ha decidido disputar la prueba: Mateo, Alex, Ignacio Hernández, etc...... incluso el marchador Corchete. No faltaba uno. Bueno, estar entre los 10 primeros sería un gran resultado... y con esa ilusión me sitúo en la linea de salida. Junto a mí reconozco a un corredor de poblada barba y de mi nivel.... Recuerdo haberle mojado la oreja alguna vez y él a mí  en alguna otra, así que será una buena referencia.... Finalmente suena el disparo y comienza la carrera....




7 kilómetros -en realidad poco más de 6,5-  tres vueltas a un corto circuito urbano. Pronto los galgos toman la delantera y un servidor le coge la matricula a su liebre. Miro el reloj... ¡Joder! vamos rápidos. Durante casi dos vueltas consigo seguir su estela, luego veo que no, que no "voy" ni física ni mentalmente y me quedo.... y comienza el suplicio. Ay! me da un pinchazo en los "isquios" y empiezo a cojear... por detrás se me acerca un corredor, ya desmoralizado no me importa, total lo mismo da ser el 12 que el 14, cojeando y padeciendo me aproximo a la meta... Un detalle que me desagrada y que me parece de mal gusto por parte de algunos compañeros es la manía de recortar por las aceras, máxime cuando lo utilizas para adelantar a otro corredor ¿para que sirve este auto-engaño? Un perseguidor me pasa aprovechando la acera y me pregunta cual es mi categoría... Me entran ganas de mandarlo a.... pero bueno, buen "rollito" que venimos a disfrutar.
Finalmente entro el 14º y 2º veterano de 45/50 años. El ganador fue Francisco Serrano García. Me tomo un refresco y marcho a las duchas.
Con la moral por los suelos, dolorido y cabreado llego al polideportivo municipal de Dolores, pregunto en la tasca que hay en el recinto por las duchas y una simpática señora me dice que eso es el bar y que ella no lo sabe, desde aquí le doy las gracias por su ayuda. Finalmente encuentro el vestuario, me ducho y marcho para la entrega de trofeos. Llego de nuevo a la plaza del ayuntamiento y ¡horror!, me he dejado el reloj en la ducha. Con pocas esperanzas de encontrarlo regreso al polideportivo, apenas llegado al parque un "runner" me llama con un silbido:
-Pfiiiiu ¿es tuyo el reloj? me dice.
Loco de contento le doy un abrazo. Qué dios te bendiga! Aún queda gente honrada.. Gracias muchacho!!!
Ahora escribo estas lineas con hielo en la pierna... de nuevo los isquios... No hay manera de encadenar más de dos meses seguidos y así no hay forma de mejorar.... En fin, solo nos queda tener paciencia.




lunes, 21 de marzo de 2016

Carreras Varias

Tras la parada navideña y habiendo recuperado la forma rápidamente, lo cual no deja de sorprenderme, me decidí a acometer los objetivos que tenía marcados para este año y que por h o por b hasta ahora no había podido llevar a buen término. Básicamente estos consistían en hacer unas marcas dignas en 10k y medio maratón y disfrutar de correr algunas carreras consecutivas. Cogí el calendario, siempre petado de pruebas, y elegí el Cuarto de Maratón de Oliva (del cual ya hablé en la entrada anterior), la Carrera de Carnaval de Benidorm (en la que quedaría 2º absoluto), el Cuarto de Maratón de Torrevieja, el siempre estupendo cross de Benijofar (7,5 km) y por último la Media Maratón de Murcia. Me hacía especial ilusión llegar en buena forma a esta última, no en vano ya iban dos años sin correr una media y aunque esta carrera no suele ser propicia para lograr grandes tiempos podía ser suficiente para mejorar el 1h 18' que tenía como mejor marca.
La media maratón es a mi entender para el corredor (o al menos para mi), la prueba más bonita, entretenida, táctica.... Aunque suelo decantarme por distancias más cortas que requieren menos preparación y sacrificio y que se adaptan bien a mis facultades pese a mi edad. La "media" es algo especial. Podréis decir que la maratón es la reina, quizá, pero exige un gran compromiso y esfuerzo el prepararla. Supone un castigo agónico a nuestros maltrechos cuerpos y la gran mayoría solo podemos correr una al año. Además suele ser una lucha contra uno mismo, la única táctica es coger tu ritmo y aguantar. En la media, sin embargo, se dan múltiples y distintas situaciones en carrera. Puedes arriesgar con una salida fulgurante sin miedo al temido muro o hacer una carrera de menos a más, te encuentras metido en pequeñas batallas con compañeros de fatigas a los que quieres vencer (y no solo acompañar) y sobre todo no tienes que pasar 3 o 4 meses preparándola.







Bueno, pues finalmente pude correrlas todas y cumplir en mayor o menor medida todos los objetivos. Los 10500 metros de Torrevieja los pillé en un gran estado de forma. La carrera se disputó en una mañana fresca y ventosa. El viento estará presente todo el mes dando por..... ¡Qué le vamos a hacer! 
El recorrido llano siguiendo el litoral es para mi gusto extraordinario y perfecto para lograr grandes tiempos. Es una pena que no haya más interés en lograr que la carrera, ya longeva, se convierta en un acontecimiento más importante. Se echa en falta una mejor organización. Año tras año los fallos en las inscripciones, en la distancia, incluso en los TIEMPOS, te quitan las ganas de volver. El recorrido está homologado por la RFEA. ¿Es tan difícil poner la meta, llegada y virajes en el sitio correcto? Y lo del tiempo... no lo entiendo.... Cuando hace unos años se celebro el concurso para otorgar la organización a alguna de las tantas empresas que a ello se dedican se optó por la propuesta más barata que no la mejor. En cualquier caso el problema es que no hay ningún club o entidad privada sin animo de lucro que se encargue de supervisar y colaborar en la organización.... En mi pueblo somos así. 
En lo estrictamente deportivo decir que fui a tope toda la carrera... 8 de los 10 kms a menos de 3:30. El objetivo era afianzarme en "veintes" altos en los 10k (y bajos en pruebas mas cortas) y lo logré. Quedé primero de mi categoría y tercero absoluto. Más contento que unas pascuas recogí mis trofeos, le di la mano al señor alcalde y para casa. Coincidí con Moya de "el Pilar" que venía de correr la Maratón de Sevilla (vaya tela!!) con Víctor Alcañiz, Pedro, Jero, Manolo Hortelano y otros torrevejenses ilustres....























La siguiente fue la carrera popular de Benijofar, en su 5ª edición. Extraordinaria prueba, inmejorable organización, recorrido ameno, ágape post-carrera con jamón y cerveza. Gran bolsa del corredor con embutidos y naranjas. Enhorabuena al Club Atletismo de Benijofar  que cada año se supera. Son 7,5 km con dos duros repechos al principio y final que dotan de personalidad propia al recorrido. Esta vez, al contrario que en las dos carreras anteriores, decidí tomármelo con calma y no cebarme con los punteros, quería disfrutar y no lesionarme. Así que salí rápido pero dejando´distancia con las liebres. Un corredor me llevó a buen ritmo los dos primeros kms donde fuimos pescando a algunos desfondados y luego tiré yo hasta la meta donde hice un 6º puesto (si no recuerdo mal) y primer veterano C. 
Por último llego el día de la media de Murcia. Pensaba que iba ya sobrentrenado y pasado de forma, pero me equivoqué.
La mañana amaneció fresca y con una ligera brisa. Perfecta para la disputa de la prueba. Me dirigí a la capital de la vecina región con el tiempo justo de coger el dorsal y calentar un poco. El objetivo era correr a 3'36" el km y así bajar de 1h 17'. Y lo lograría. Viéndolo con perspectiva el tiempo de 1h 16' 16" realizado me sabe a poco. La marca está de "puta madre" para mis facultades atléticas pero con otras condiciones de carrera hago un minuto menos. Y es que corrí casi toda la prueba solo. Fue una contra-reloj. Al principio intente unirme a varios grupos pero todos iban algo lentos y a los cabeceros los había dejado marchar a la salida. En cualquier caso disfruté mucho de los 21k. Fue uno de esos días en los que no sientes cansancio y en los que paladeas con delectación cada metro de asfalto. La organización fue correcta. Buen avituallamiento. Masajistas y duchas junto a la meta y una participación notable (sobre 3000 corredores). Finalmente llegué el 18 absoluto y primer veterano de 45/50 años. Trofeo, cerveza y carretera de vuelta. 
Un Saludo.





jueves, 11 de febrero de 2016

XIV Media (y Cuarta) de Maratón Ciudad de Oliva

El pasado fin de semana se disputó una bonita carrera muy bien organizada en la ciudad de Oliva (Valencia). Decidí correrla pese a que no suelo alejarme tanto para disfrutar de unos kilómetros sobre el asfalto. Y es que aunque parezca extraño (dado lo saturado del calendario) no encontré donde poner el huevo, ni en Alicante, ni en Murcia.
No corro una prueba desde el pasado mes de octubre, por h o por b no consigo levantar cabeza. Pero bueno, tras un mes de entrenar "suavemente" llegó la hora de compartir emociones con esos locos que visten de color cada fin de semana nuestras calles. Y a Oliva me fui.



Nervios antes de la salida (foto gentileza de cronorunner.com).



El domingo amaneció con los cielos despejados y una temperatura perfecta para la práctica del deporte. Pero, un viento excesivo amenazaba con restar lustre a lo que pudiera ser una mañana estupenda. De todos los contratiempos meteorológicos es el viento el que más detesto a la hora de correr. Es curioso que algo tan importante para el disfrute de una de mis aficiones: la navegación a vela, sea una maldición cuando decido calzarme las zapatillas. Pero no cabía más que resignarse a los designios de Eolo, o sea que a "joderse" y listo, sopla igual para todos.
Una hora antes estoy calentando por las inmediaciones de la salida. El recorrido por una zona suburbana, no habrá prácticamente público, es totalmente llano y sin grandes dificultades. Algunos correremos un cuarto de maratón y otros la mitad, dando respectivamente una o dos vueltas al circuito diseñado. El recorrido, medido con gps, me pareció que se ajustaba bastante a las distancias oficiales.
Como decía correteo de arriba para abajo por el Paseo Gregori Maians sin reconocer a nadie. Estoy fuera de mis dominios. Aún así un chaval me saluda, cruzamos unas palabras pero no termino de ubicarlo. Se aproxima el momento de salir, instantes de nervios que como siempre mitigo mediante saltitos y miradas al reloj y salimos...
Desde que supe que el viento soplaría con cierta fuerza la táctica a seguir era clara. No cabía otra cosa que correr en grupo, elegir uno que fuera a tu ritmo y no exponerse demasiado. El problema se plantea cuando las carreras no son muy concurridas (en este caso unos 800 corredores). Algunos van muy rápido y otros muy lentos.



Salida (foto gentileza Mariví)



Salgo con el grupo de cabeza, pronto un corredor con camiseta de Cárnicas Serrano se pone al mando (me olía que iba a ser así). Me sitúo en una cómoda tercera posición y vamos tomando algo de ventaja con el resto de "runners". Tras de mí un corredor que disputa "la media" y que finalmente supongo que ganaría !qué figura! no se decide a pasarme aunque finalmente lo hará. En estos primeros compases me veo con fuerzas y decido no mirar el gps, no quiero ver el ritmo pues suele afectarme psicológicamente. Finalmente, por prudencia o miedo, lo miro: 3'19" el km.... voy muy rápido, así no aguanto. Empiezo a comerme el coco, cedo o sigo ¿qué hago? decido seguir. Aguanto cuatro kilómetros pero hasta ahí he llegado o bajo un poco o no termino. 
Y es entonces cuando el viento empezó a ser un problema. Imposible avanzar a un paso razonable, he de esperar a los que me persiguen. Miro para atrás anhelando ser cazado, pero aún se demorarán unos minutos.



Grupo de cabeza (foto gentileza Kike Aracil)




Tras un kilómetro de agonía soy alcanzado por un grupo de tres. Llevan un paso cómodo y ademas son del mismo club y colaboran turnándose en cabeza. Siento no haber dado un relevo, pero yo ya me había llevado la paliza del día. Avanzamos sin mayores contratiempos hasta que en el km 10 uno de ellos: Carlos Menchén Sánchez, acelera fuertemente intentando poner tierra de por medio. Me quedan fuerzas para seguirlo aunque no para pasarlo. Finalmente tras unas dudas por una deficiente señalización en los últimos metros entramos a meta. Yo en cuarta posición y primer veterano de más de 45. Más contento que unas pascuas.






El avituallamiento y bolsa de corredor más que aceptable. Camiseta técnica de manga larga, botellín de agua, bollería variada, fruta, cerveza..
Decir que habían dos puntos con botellas de agua en los kms 5 y 10. No suelo coger agua en carreras cortas.





Me quedé a la entrega de trofeos que transcurrió sin gran demora entre el vendaval. Compartí podio de mi categoría con dos compañeros veteranos y para casa a descansar que habían dos horas de carretera por delante.


Podio con los corredores Javier Soria y Manolo Pous.


Dejando a un lado la carrera del domingo, me gustaría compartir un par de circuitos por los que entreno y que repito con cierta asiduidad. Les tengo especial cariño y no se por qué. No es por ellos por los que transcurren la mayoría de mis trotes, pero tienen algo especial y ese algo es que no me aburren en ningún caso, ni siquiera cuando estoy "sobreentrenado".

El primero son 14 kms siguiendo el canal del trasvase entre Villamartín (Orihuela Costa) y los campos de golf. El entorno es magnífico y aunque el canal no sea un río ni los campos de golf fértiles valles; lo uno y los otros y los pinos aquí y allá hacen del lugar un bonito y relajante escenario para correr. Cuando sopla viento se suele encañonar entre las colinas y se hace un poco desagradable. Pocos peros más se le pueden poner al lugar. El camino de servicio se ha convertido en punto de encuentro de ciclistas, corredores y caminantes.



14k por el trasvase. Villamartín


El segundo, si bien no destaca por la belleza del recorrido me gusta por su dureza que lo hace perfecto para entrenar fuerza y técnica. Son 10k entre el club de tenis de Torrevieja y la gasolinera de Repsol, ida y vuelta. Lo disfruto a tope.


10k de cuestas por Los Altos.


El próximo fin de semana si nada lo evita destino Benidorm y su carrera de carnaval. 

Un saludo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

10k Villa de san Fulgencio

Pues otra más. Estas últimas semanas no me he sentido nada bien. Las sensaciones al entrenar no son nada buenas así que decidí tomarme esta carrera como un test: si la disfrutaba seguíamos con las rutinas de siempre, si por el contrario no notaba ninguna mejoría tocaba bajar el ritmo y a otra cosa mariposa, que esto solo es una afición y para padecer ya tenemos otras obligaciones.
Finalmente la prueba "dio positivo" y parece que el cuerpo y la mente empiezan a responder tras unos meses tan ajetreados.
La prueba se disputó en la urbanización de El Oasis perteneciente al municipio de San Fulgencio. Pese a no haberla corrido antes supuse que el recorrido sería divertido. Y lo era. Circuito rompepiernas con continuos toboganes. Tampoco nada de otro mundo, pero desde luego no era el lugar propicio para probar sensaciones ni lograr grandes tiempos.


Recorrido


Tengo la suerte de entrenar frecuentemente en un lugar de parecidas características, de hecho las pendientes me van bien. A ello ayuda también mi físico enjuto (no engordo ni queriendo). Además esa noche dormí como un angelito (aleluya!!) y tanto desayuno como cena me sentaron bien.
A las 7:30 suena el despertador, la carrera es a las 10, ritual de costumbre al vestir, desayuno y camino de San Fulgencio. Llego con tiempo de sobra, bien!! lo cual me permitirá calentar como es debido, recogida de dorsal y a corretear.
Ya veo a gente conocida y que me van conociendo, lo que me alegra. Me saluda (y saludo) a Antonio Moya, un crack que a veces me moja la oreja (como ya dije) y otras yo a él. Veo al gran Kiko Pérez Sanchez, un corredor imprescindible que con su simpatía y peculiar forma de correr se hace de notar (otro crack que no se baja de los podios) y gente de mi pueblo, Victor alcañiz, Guerrero, Pedro, Joaquín Sáez, Jero y otros más a los que olvidaré citar, lo siento.



Corredores de Torrevieja

Finalmente llega la hora de la salida, me sitúo en primera fila aunque se que los últimos (como siempre) se me colocarán delante.... Qué mala costumbre!! Pero bueno, no pasa nada aquí vengo a hacer amigos.
Tras el pistoletazo pertinente nos lanzamos a tumba abierta cuesta abajo. Como siempre Kiko en cabeza seguido de los galgos que se jugarán el triunfo final.
Realmente no hubo batalla por la victoria, desde el principio Khttab, que parece un niño, se distancia del grupo cabecero y ganará la prueba cómodamente. Tras él, y por unos kilómetros, aguantamos un grupo de 7 u 8 corredores, a sabiendas de que 4 de ellos eran superiores y que tarde o temprano la carrera nos pondrá en nuestro sitio.
Como era de esperar, Mateo Pesquer, Cremades, Galvañ y Riquelme se escapan, yo me quedo con Raúl y J Antonio Gómez Mártinez con los que voy cómodo. Transcurre una primera vuelta sin grandes sobresaltos (se dan dos a un circuito de 5k) y comenzamos de nuevo a bajar enfilando el kilómetro 6. Sinceramente viendo los tiempos, por debajo de 3'30" el km, solo pensaba en llegar a meta. No había razón para  arriesgar ni para sufrir más de lo debido, pero las carreras siempre tiene alguna sorpresa que depararnos, por delante se van quedando Riquelme y Galvañ... y en mi grupo J. Antonio. Las cuestas veo que no las digieren bien o que calcularon mal sus fuerzas o que ellos corren así. El caso es que pude quedar por delante del gran Riquelme (por primera vez) y más contento que unas pascuas.
Finalmente 6º de la general, 1º veterano de 45/50 y un tiempo de 34'34". Genial!!
Una vez en meta charla con los amigos, refrigerio a base de isotónicas, Coca Cola y fruta y una más que correcta bolsa del corredor con calcetines incluidos.
Compartí podio con Kiko y Joaquín, todo un privilegio, y me fui para casa a ducharme y a la cervecería a celebrarlo.... pero eso es otra historia.



Con A. Moya


jueves, 8 de octubre de 2015

Correlimos 13.7 2015 San Pedro del Pinatar - Murcia

Este pasado fin de semana, de abundantes carreras tanto por Alicante como por Murcia, se disputó la siempre agradable de correr por la belleza del lugar escogido para el desarrollo de la prueba, mi querida Correlimos. Cross que transcurre desde el puerto deportivo de Marina Salinas de San Pedro y que va recorriendo los rincones más emblemáticos del parque natural y hasta el mismo punto de salida, no sin antes padecer un buen trecho por las arenas de la playa y sobre la siempre presente y beneficiosa para el ecosistema posidonia oceánica, o mejor dicho sus restos resecos que cuales trampas impiden el normal apoyo de nuestros cansados pies. Lo dicho, preciosa prueba de carácter festivo y familiar. Tras las carreras, también se disputa una versión corta de 7.6 km para los más medrosos, disfrutamos de los esfuerzos de los más pequeños así como de un suculento caldero del Mar Menor absolutamente delicioso, cocinado por las expertas manos de los pescadores de la cofradía de esta localidad.
El día acompañó, cielo despejado pero sin un excesivo calor, unos 400 participantes entre una prueba y otra (bastantes para lo apretado del calendario y para la poca publicidad de la que goza el evento) y muchas ganas de divertirnos.
La organización se desvive por que todo salga bien, no sería licito ponerles un pero, PERO (ya se lo he puesto) tengo que (tras agradecer el esfuerzo de mantener esta bonita prueba en el calendario) hacer referencia a un par de puntos que necesitan mejora y a otros que por lo menos no empeoren.
Este año la recogida de dorsales se ha realizado con una exasperante lentitud. Solo dos voluntarios repartiéndolos. La larga cola se prolongo hasta casi el momento de dar la salida, para mí esto supuso un quebranto, a nadie le hace gracia estar media hora en una cola, pero si ademas te impide calentar y disfrutar del ambiente, pues mala cosa. Peor es el tema de la señalización. Donde la ruta de la carrera mayor y la menor se divide se produce un pequeño caos, nada que no se solucionara con algo de cinta, flechas y voluntarios con ganas de ayudar. A mí me equivocaron, me mandaron por donde no era y si poco me caigo al suelo. Pero no creáis que estas quejas ensombrecen a mi parecer la labor de los organizadores. Espero que se pulan los errores y que en próximas ediciones todo vaya sobre ruedas. Puestos a ser quisquillosos apuntar que este año el caldero no se cocinó junto a la meta, una pena, y algunos restaurantes (no se si todos) no permitían degustarlo en sus terrazas a cambio de pagar  por las bebidas, peor para ellos. La gente se sienta y pide una fanta. Y no se puede sentar con su plato y pedir tres cervezas. Un exceso de avaricia y un absoluto desconocimiento de lo que significa el evento para la promoción del lugar. Además estas terrazas estaban prácticamente vacías. Aún así tras la carrera disfruté de dos cervezas en unos de estos locales que suelo visitar cada año.
Dicho esto paso a relatar como transcurrió la prueba en lo personal. Por la mañana me despierto a las 7:30 sin haber dormido bien. Siento que la cena aún me pesa en la barriga.... malo. Tomo el desayuno habitual previo a una carrera. Infusión, zumo, tostada o cereales, leche de soja y compota de manzana. Con malas sensaciones cojo el coche y para San Pedro. Al llegar lío con los dorsales. La cola es larga, malo, no voy a poder calentar. Y así fue.
He de decir que en el test de principios de semana vi que no iba fino. Son 6+6 kms los últimos a ritmo de 5km (o sea a tope) que me dicen sin ningún genero de dudas como voy. Pese a ello el resto de la semana entrené bien aunque algo atascado, no voy como el año pasado... y es normal.


Salida (La Opinión de Murcia)

A las 10:00 salida, veo un par de corredores de mi pueblo que se colocan en cabeza imponiendo un ritmo vivo, aunque nada de otro mundo. Ellos corren la corta. Les siguen dos jovenzuelos atléticos sin gran dificultad. Enseguida noto que las piernas no me responden... y en esta situación lo mejor es coger un ritmo más o menos cómodo y mostrarte conservador que quedan 13 km por delante. Llegando a la bifurcación que lleva a la meta a los de la carrera menor 7,6 km, los 5 de cabeza ya me han sacado 20 o 30 metros, algunos giran hacia el puerto otros siguen.... y a mí me mandan por el lugar equivocado.... me cachis! tras unos gritos y un tropezón que casi me hace caer emprendo de nuevo el camino. Delante, ya lejos llevo a tres corredores y una bici... o eso parece. Me decido a mantener ritmo y distancia con mi perseguidor y a hacer una carrera cómoda... total no hay opción de podio... así que a disfrutar.... Llegando al paseo que enfila hacia el molino veo que uno de cabeza se para.... es un tío sin dorsal... me grita algo que no entiendo y sigo... Coño que voy tercero.... pues miro para detrás. Veo que mi ventaja aumenta con el cuarto, mantengo ritmo e incluso lo elevo un poco al final ya en la playa.
En definitiva una carrera plácida, sin grandes esfuerzos pero sin grandes satisfacciones. Realmente lo de los podios esta bien. Pero cuando te sientes bien, ves que vas al máximo, que vuelas junto a gente superior a ti, que te has exprimido a tope y te llega esa plenitud y esa dosis tremenda de endorfinas que te hace flotar..... eso vale mas que un podio (que tampoco está mal).
A punto estuve de apuntarme a  la carrera corta, suelen correrla cuatro gatos y tienes el podio, la copa y el aplauso asegurado... Finalmente decidí que no, que tenía que defender el triunfo del año pasado y que la bonita es la de 13,7km. Buena elección ya que ya vino alguien muy bueno a por el trofeo de los 7 km. Se la llevó de calle.


Foto de la opinión de Murcia


Finalmente 3º de la general con regusto amargo, pero que vamos a hacer no siempre responden las piernas... y aunque hubieran respondido probablemente no hubiera supuesto una mejora en la clasificación, aunque sí una mayor satisfacción.
Posteriormente se celebraron las carreras infantiles para goce de niños y papás, hubo regalo para todos. Y a la entrega de trofeos...
La entrega de trofeos se hace bastante larga y aburrida. Realmente es una satisfacción para todos los que subimos el sentirnos recompensados con un aplauso. Y el repartir tantas medallas en las dos pruebas.... está bien, más gente feliz, pero tendrían que acortarla para que no sea tediosa; bien con dos podios simultaneos, bien premiando solo a los tres primeros de la carrera corta donde solo corren 4 gatos... En cualquier caso no me quejo.... la espera en tan bello enclave, con una cerveza en la mano y la expectativa del caldero, resulta soportable.


3ºque no está mal (Foto de La opinión de Murcia)

Felicitar a mis paisanos Pedro y Guerrero que terminaron cansados y satisfechos, a Alex que ganó la carrera corta y a los chicos que me precedieron. También a Antonio Moya del CAT Horadada. A veces me moja la oreja... hoy se la mojé yo. Y poco más, en las carreras murcianas conozco a menos gente.

Los pequeños campeones ( foto de La Opinión de Murcia)


Sesión de masaje (Foto de la opinión de murcia)