-WQOWjIqPrzeKpDbadcYUstRQCLcBGAs/s1600/whatsapp_image_2017-09-10_at_13.16.07.jpeg' name='twitter:image'/> Running to the edge.

jueves, 11 de febrero de 2016

XIV Media (y Cuarta) de Maratón Ciudad de Oliva

El pasado fin de semana se disputó una bonita carrera muy bien organizada en la ciudad de Oliva (Valencia). Decidí correrla pese a que no suelo alejarme tanto para disfrutar de unos kilómetros sobre el asfalto. Y es que aunque parezca extraño (dado lo saturado del calendario) no encontré donde poner el huevo, ni en Alicante, ni en Murcia.
No corro una prueba desde el pasado mes de octubre, por h o por b no consigo levantar cabeza. Pero bueno, tras un mes de entrenar "suavemente" llegó la hora de compartir emociones con esos locos que visten de color cada fin de semana nuestras calles. Y a Oliva me fui.



Nervios antes de la salida (foto gentileza de cronorunner.com).



El domingo amaneció con los cielos despejados y una temperatura perfecta para la práctica del deporte. Pero, un viento excesivo amenazaba con restar lustre a lo que pudiera ser una mañana estupenda. De todos los contratiempos meteorológicos es el viento el que más detesto a la hora de correr. Es curioso que algo tan importante para el disfrute de una de mis aficiones: la navegación a vela, sea una maldición cuando decido calzarme las zapatillas. Pero no cabía más que resignarse a los designios de Eolo, o sea que a "joderse" y listo, sopla igual para todos.
Una hora antes estoy calentando por las inmediaciones de la salida. El recorrido por una zona suburbana, no habrá prácticamente público, es totalmente llano y sin grandes dificultades. Algunos correremos un cuarto de maratón y otros la mitad, dando respectivamente una o dos vueltas al circuito diseñado. El recorrido, medido con gps, me pareció que se ajustaba bastante a las distancias oficiales.
Como decía correteo de arriba para abajo por el Paseo Gregori Maians sin reconocer a nadie. Estoy fuera de mis dominios. Aún así un chaval me saluda, cruzamos unas palabras pero no termino de ubicarlo. Se aproxima el momento de salir, instantes de nervios que como siempre mitigo mediante saltitos y miradas al reloj y salimos...
Desde que supe que el viento soplaría con cierta fuerza la táctica a seguir era clara. No cabía otra cosa que correr en grupo, elegir uno que fuera a tu ritmo y no exponerse demasiado. El problema se plantea cuando las carreras no son muy concurridas (en este caso unos 800 corredores). Algunos van muy rápido y otros muy lentos.



Salida (foto gentileza Mariví)



Salgo con el grupo de cabeza, pronto un corredor con camiseta de Cárnicas Serrano se pone al mando (me olía que iba a ser así). Me sitúo en una cómoda tercera posición y vamos tomando algo de ventaja con el resto de "runners". Tras de mí un corredor que disputa "la media" y que finalmente supongo que ganaría !qué figura! no se decide a pasarme aunque finalmente lo hará. En estos primeros compases me veo con fuerzas y decido no mirar el gps, no quiero ver el ritmo pues suele afectarme psicológicamente. Finalmente, por prudencia o miedo, lo miro: 3'19" el km.... voy muy rápido, así no aguanto. Empiezo a comerme el coco, cedo o sigo ¿qué hago? decido seguir. Aguanto cuatro kilómetros pero hasta ahí he llegado o bajo un poco o no termino. 
Y es entonces cuando el viento empezó a ser un problema. Imposible avanzar a un paso razonable, he de esperar a los que me persiguen. Miro para atrás anhelando ser cazado, pero aún se demorarán unos minutos.



Grupo de cabeza (foto gentileza Kike Aracil)




Tras un kilómetro de agonía soy alcanzado por un grupo de tres. Llevan un paso cómodo y ademas son del mismo club y colaboran turnándose en cabeza. Siento no haber dado un relevo, pero yo ya me había llevado la paliza del día. Avanzamos sin mayores contratiempos hasta que en el km 10 uno de ellos: Carlos Menchén Sánchez, acelera fuertemente intentando poner tierra de por medio. Me quedan fuerzas para seguirlo aunque no para pasarlo. Finalmente tras unas dudas por una deficiente señalización en los últimos metros entramos a meta. Yo en cuarta posición y primer veterano de más de 45. Más contento que unas pascuas.






El avituallamiento y bolsa de corredor más que aceptable. Camiseta técnica de manga larga, botellín de agua, bollería variada, fruta, cerveza..
Decir que habían dos puntos con botellas de agua en los kms 5 y 10. No suelo coger agua en carreras cortas.





Me quedé a la entrega de trofeos que transcurrió sin gran demora entre el vendaval. Compartí podio de mi categoría con dos compañeros veteranos y para casa a descansar que habían dos horas de carretera por delante.


Podio con los corredores Javier Soria y Manolo Pous.


Dejando a un lado la carrera del domingo, me gustaría compartir un par de circuitos por los que entreno y que repito con cierta asiduidad. Les tengo especial cariño y no se por qué. No es por ellos por los que transcurren la mayoría de mis trotes, pero tienen algo especial y ese algo es que no me aburren en ningún caso, ni siquiera cuando estoy "sobreentrenado".

El primero son 14 kms siguiendo el canal del trasvase entre Villamartín (Orihuela Costa) y los campos de golf. El entorno es magnífico y aunque el canal no sea un río ni los campos de golf fértiles valles; lo uno y los otros y los pinos aquí y allá hacen del lugar un bonito y relajante escenario para correr. Cuando sopla viento se suele encañonar entre las colinas y se hace un poco desagradable. Pocos peros más se le pueden poner al lugar. El camino de servicio se ha convertido en punto de encuentro de ciclistas, corredores y caminantes.



14k por el trasvase. Villamartín


El segundo, si bien no destaca por la belleza del recorrido me gusta por su dureza que lo hace perfecto para entrenar fuerza y técnica. Son 10k entre el club de tenis de Torrevieja y la gasolinera de Repsol, ida y vuelta. Lo disfruto a tope.


10k de cuestas por Los Altos.


El próximo fin de semana si nada lo evita destino Benidorm y su carrera de carnaval. 

Un saludo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

10k Villa de san Fulgencio

Pues otra más. Estas últimas semanas no me he sentido nada bien. Las sensaciones al entrenar no son nada buenas así que decidí tomarme esta carrera como un test: si la disfrutaba seguíamos con las rutinas de siempre, si por el contrario no notaba ninguna mejoría tocaba bajar el ritmo y a otra cosa mariposa, que esto solo es una afición y para padecer ya tenemos otras obligaciones.
Finalmente la prueba "dio positivo" y parece que el cuerpo y la mente empiezan a responder tras unos meses tan ajetreados.
La prueba se disputó en la urbanización de El Oasis perteneciente al municipio de San Fulgencio. Pese a no haberla corrido antes supuse que el recorrido sería divertido. Y lo era. Circuito rompepiernas con continuos toboganes. Tampoco nada de otro mundo, pero desde luego no era el lugar propicio para probar sensaciones ni lograr grandes tiempos.


Recorrido


Tengo la suerte de entrenar frecuentemente en un lugar de parecidas características, de hecho las pendientes me van bien. A ello ayuda también mi físico enjuto (no engordo ni queriendo). Además esa noche dormí como un angelito (aleluya!!) y tanto desayuno como cena me sentaron bien.
A las 7:30 suena el despertador, la carrera es a las 10, ritual de costumbre al vestir, desayuno y camino de San Fulgencio. Llego con tiempo de sobra, bien!! lo cual me permitirá calentar como es debido, recogida de dorsal y a corretear.
Ya veo a gente conocida y que me van conociendo, lo que me alegra. Me saluda (y saludo) a Antonio Moya, un crack que a veces me moja la oreja (como ya dije) y otras yo a él. Veo al gran Kiko Pérez Sanchez, un corredor imprescindible que con su simpatía y peculiar forma de correr se hace de notar (otro crack que no se baja de los podios) y gente de mi pueblo, Victor alcañiz, Guerrero, Pedro, Joaquín Sáez, Jero y otros más a los que olvidaré citar, lo siento.



Corredores de Torrevieja

Finalmente llega la hora de la salida, me sitúo en primera fila aunque se que los últimos (como siempre) se me colocarán delante.... Qué mala costumbre!! Pero bueno, no pasa nada aquí vengo a hacer amigos.
Tras el pistoletazo pertinente nos lanzamos a tumba abierta cuesta abajo. Como siempre Kiko en cabeza seguido de los galgos que se jugarán el triunfo final.
Realmente no hubo batalla por la victoria, desde el principio Khttab, que parece un niño, se distancia del grupo cabecero y ganará la prueba cómodamente. Tras él, y por unos kilómetros, aguantamos un grupo de 7 u 8 corredores, a sabiendas de que 4 de ellos eran superiores y que tarde o temprano la carrera nos pondrá en nuestro sitio.
Como era de esperar, Mateo Pesquer, Cremades, Galvañ y Riquelme se escapan, yo me quedo con Raúl y J Antonio Gómez Mártinez con los que voy cómodo. Transcurre una primera vuelta sin grandes sobresaltos (se dan dos a un circuito de 5k) y comenzamos de nuevo a bajar enfilando el kilómetro 6. Sinceramente viendo los tiempos, por debajo de 3'30" el km, solo pensaba en llegar a meta. No había razón para  arriesgar ni para sufrir más de lo debido, pero las carreras siempre tiene alguna sorpresa que depararnos, por delante se van quedando Riquelme y Galvañ... y en mi grupo J. Antonio. Las cuestas veo que no las digieren bien o que calcularon mal sus fuerzas o que ellos corren así. El caso es que pude quedar por delante del gran Riquelme (por primera vez) y más contento que unas pascuas.
Finalmente 6º de la general, 1º veterano de 45/50 y un tiempo de 34'34". Genial!!
Una vez en meta charla con los amigos, refrigerio a base de isotónicas, Coca Cola y fruta y una más que correcta bolsa del corredor con calcetines incluidos.
Compartí podio con Kiko y Joaquín, todo un privilegio, y me fui para casa a ducharme y a la cervecería a celebrarlo.... pero eso es otra historia.



Con A. Moya


jueves, 8 de octubre de 2015

Correlimos 13.7 2015 San Pedro del Pinatar - Murcia

Este pasado fin de semana, de abundantes carreras tanto por Alicante como por Murcia, se disputó la siempre agradable de correr por la belleza del lugar escogido para el desarrollo de la prueba, mi querida Correlimos. Cross que transcurre desde el puerto deportivo de Marina Salinas de San Pedro y que va recorriendo los rincones más emblemáticos del parque natural y hasta el mismo punto de salida, no sin antes padecer un buen trecho por las arenas de la playa y sobre la siempre presente y beneficiosa para el ecosistema posidonia oceánica, o mejor dicho sus restos resecos que cuales trampas impiden el normal apoyo de nuestros cansados pies. Lo dicho, preciosa prueba de carácter festivo y familiar. Tras las carreras, también se disputa una versión corta de 7.6 km para los más medrosos, disfrutamos de los esfuerzos de los más pequeños así como de un suculento caldero del Mar Menor absolutamente delicioso, cocinado por las expertas manos de los pescadores de la cofradía de esta localidad.
El día acompañó, cielo despejado pero sin un excesivo calor, unos 400 participantes entre una prueba y otra (bastantes para lo apretado del calendario y para la poca publicidad de la que goza el evento) y muchas ganas de divertirnos.
La organización se desvive por que todo salga bien, no sería licito ponerles un pero, PERO (ya se lo he puesto) tengo que (tras agradecer el esfuerzo de mantener esta bonita prueba en el calendario) hacer referencia a un par de puntos que necesitan mejora y a otros que por lo menos no empeoren.
Este año la recogida de dorsales se ha realizado con una exasperante lentitud. Solo dos voluntarios repartiéndolos. La larga cola se prolongo hasta casi el momento de dar la salida, para mí esto supuso un quebranto, a nadie le hace gracia estar media hora en una cola, pero si ademas te impide calentar y disfrutar del ambiente, pues mala cosa. Peor es el tema de la señalización. Donde la ruta de la carrera mayor y la menor se divide se produce un pequeño caos, nada que no se solucionara con algo de cinta, flechas y voluntarios con ganas de ayudar. A mí me equivocaron, me mandaron por donde no era y si poco me caigo al suelo. Pero no creáis que estas quejas ensombrecen a mi parecer la labor de los organizadores. Espero que se pulan los errores y que en próximas ediciones todo vaya sobre ruedas. Puestos a ser quisquillosos apuntar que este año el caldero no se cocinó junto a la meta, una pena, y algunos restaurantes (no se si todos) no permitían degustarlo en sus terrazas a cambio de pagar  por las bebidas, peor para ellos. La gente se sienta y pide una fanta. Y no se puede sentar con su plato y pedir tres cervezas. Un exceso de avaricia y un absoluto desconocimiento de lo que significa el evento para la promoción del lugar. Además estas terrazas estaban prácticamente vacías. Aún así tras la carrera disfruté de dos cervezas en unos de estos locales que suelo visitar cada año.
Dicho esto paso a relatar como transcurrió la prueba en lo personal. Por la mañana me despierto a las 7:30 sin haber dormido bien. Siento que la cena aún me pesa en la barriga.... malo. Tomo el desayuno habitual previo a una carrera. Infusión, zumo, tostada o cereales, leche de soja y compota de manzana. Con malas sensaciones cojo el coche y para San Pedro. Al llegar lío con los dorsales. La cola es larga, malo, no voy a poder calentar. Y así fue.
He de decir que en el test de principios de semana vi que no iba fino. Son 6+6 kms los últimos a ritmo de 5km (o sea a tope) que me dicen sin ningún genero de dudas como voy. Pese a ello el resto de la semana entrené bien aunque algo atascado, no voy como el año pasado... y es normal.


Salida (La Opinión de Murcia)

A las 10:00 salida, veo un par de corredores de mi pueblo que se colocan en cabeza imponiendo un ritmo vivo, aunque nada de otro mundo. Ellos corren la corta. Les siguen dos jovenzuelos atléticos sin gran dificultad. Enseguida noto que las piernas no me responden... y en esta situación lo mejor es coger un ritmo más o menos cómodo y mostrarte conservador que quedan 13 km por delante. Llegando a la bifurcación que lleva a la meta a los de la carrera menor 7,6 km, los 5 de cabeza ya me han sacado 20 o 30 metros, algunos giran hacia el puerto otros siguen.... y a mí me mandan por el lugar equivocado.... me cachis! tras unos gritos y un tropezón que casi me hace caer emprendo de nuevo el camino. Delante, ya lejos llevo a tres corredores y una bici... o eso parece. Me decido a mantener ritmo y distancia con mi perseguidor y a hacer una carrera cómoda... total no hay opción de podio... así que a disfrutar.... Llegando al paseo que enfila hacia el molino veo que uno de cabeza se para.... es un tío sin dorsal... me grita algo que no entiendo y sigo... Coño que voy tercero.... pues miro para detrás. Veo que mi ventaja aumenta con el cuarto, mantengo ritmo e incluso lo elevo un poco al final ya en la playa.
En definitiva una carrera plácida, sin grandes esfuerzos pero sin grandes satisfacciones. Realmente lo de los podios esta bien. Pero cuando te sientes bien, ves que vas al máximo, que vuelas junto a gente superior a ti, que te has exprimido a tope y te llega esa plenitud y esa dosis tremenda de endorfinas que te hace flotar..... eso vale mas que un podio (que tampoco está mal).
A punto estuve de apuntarme a  la carrera corta, suelen correrla cuatro gatos y tienes el podio, la copa y el aplauso asegurado... Finalmente decidí que no, que tenía que defender el triunfo del año pasado y que la bonita es la de 13,7km. Buena elección ya que ya vino alguien muy bueno a por el trofeo de los 7 km. Se la llevó de calle.


Foto de la opinión de Murcia


Finalmente 3º de la general con regusto amargo, pero que vamos a hacer no siempre responden las piernas... y aunque hubieran respondido probablemente no hubiera supuesto una mejora en la clasificación, aunque sí una mayor satisfacción.
Posteriormente se celebraron las carreras infantiles para goce de niños y papás, hubo regalo para todos. Y a la entrega de trofeos...
La entrega de trofeos se hace bastante larga y aburrida. Realmente es una satisfacción para todos los que subimos el sentirnos recompensados con un aplauso. Y el repartir tantas medallas en las dos pruebas.... está bien, más gente feliz, pero tendrían que acortarla para que no sea tediosa; bien con dos podios simultaneos, bien premiando solo a los tres primeros de la carrera corta donde solo corren 4 gatos... En cualquier caso no me quejo.... la espera en tan bello enclave, con una cerveza en la mano y la expectativa del caldero, resulta soportable.


3ºque no está mal (Foto de La opinión de Murcia)

Felicitar a mis paisanos Pedro y Guerrero que terminaron cansados y satisfechos, a Alex que ganó la carrera corta y a los chicos que me precedieron. También a Antonio Moya del CAT Horadada. A veces me moja la oreja... hoy se la mojé yo. Y poco más, en las carreras murcianas conozco a menos gente.

Los pequeños campeones ( foto de La Opinión de Murcia)


Sesión de masaje (Foto de la opinión de murcia)


jueves, 24 de septiembre de 2015

¡Por fin! Disfrutando de una carrera... Cross Pinsimar La Marina (Elche)

Desde hace algún tiempo no levanto cabeza. Sí, ¿qué le vamos ha hacer?  Molestias de toda índole me han atormentado estos últimos meses. He llegado a pensar que algún virus he llevado de pasajero cual Alien en el Nostromo. Primero fue una anemia y luego unos dolores lumbares que finalmente (parece ser) son debidos a cálculos renales... El caso es que hasta hace dos semanas no pude lanzarme a tumba abierta por sendas y caminos a bordo de mis zapatillas. Pero como no hay mal que mil años dure ya estoy de vuelta.
Pese a no encontrarme en plenitud de condiciones y a que conociéndome no me iba a tomar la carrerita a la ligera decidí enrolarme en la tripulación de este Pinsimar 2015, cross que transcurre por la pedanía ilicitana de La Marina y que vengo disfrutando los últimos tres años.
Resaltar la más que correcta organización, este año incluso mejor que los anteriores ya que se dispuso la salida y meta en la avenida principal de la localidad, próxima a un recinto donde se podía disfrutar del avituallamiento a la sombra, haciendo de la charla postcarrera (esta es la mejor parte y la que más disfruto) un autentico placer.




El recorrido sufrió pues una ligera modificación que no alteró la distancia recorrida 8650m (mi gps marcó 8750). Bolsa del corredor... pues eso bolsa, solo llevaba papeles y camiseta técnica (tampoco es cuestión de quejarse ya que la carrera tiene un carácter benéfico). Las duchas se disponen en el centro deportivo municipal a escasos metros. En definitiva felicitar al club de atletismo local que organiza el evento.  
La prueba comenzaba a las 9:30h, la mañana nos recibió con un tiempo magnífico, día soleado y sin viento aunque no excesivamente caluroso (en cualquier caso a mí el calor no me preocupa) y por allí me presenté con algo más de una hora de antelación para calentar e imbuirme de espíritu runner. Recogida de dorsal y chip y a trotar.... pronto pude saludar a  Cesar junto al que debuté en mi primera carrera ya hace tres años, una "media" casi sin entrenar.... ¡Madre mía! aquello si que fue un suplicio. Más tarde me tropecé con mi gran amigo Jesús Molina, corredor veterano de los que ya corrían cuando esto no estaba de moda... Sigue apurando el tiempo, las prisas no lo apabullan... Y entre unas cosas y otras llegó el mágico momento de tomar la salida. Y salimos...
Este año el nivel de los corredores ha sido algo mayor. El grupo de los que corren como gamos llegaba a la decena y el de los que estamos ahí, pisándoles los talones, pues si cabe más numeroso. Pronto se formo un grupo cabecero que se lanzó a tumba abierta hacia la playa. Estos primeros 4/5 kms son en ligera bajada lo que unido al optimismo de los metros iniciales y al subidón de adrenalina hace que el cronometro marque tiempos propios de un correcaminos.
No tenía muy clara en esta ocasión  la estrategia a seguir, dependía del ritmo marcado por los chicos de mi nivel... pero ¡qué coño! veo a Sansano en el grupo de cabeza. Como he podido seguirlo alguna que otra vez me pego a su retaguardia y rezo por que se descuelgue pronto. No me veo aguantando mucho ahí.   Andaba mirando el reloj por el km 2 y me sorprende ver que estábamos corriendo cerca de los 3' el km (finalmente a 3'12"). Hasta el km 4 el grupo no se rompe y el gran Sansano no empieza a hacer la goma (yo ya la venía haciendo)... Respiro tranquilo, el ritmo baja lentamente y nos presentamos en la playa (km 5) a una media algo superior a 3'20", con una cómoda ventaja con los perseguidores y  ya definitivamente descolgados de los que nos precedían. 
Ya en tierra de nadie había que conservar posición y no perder en la parte más dura del recorrido lo ganado hasta entonces. Durante los primeros metros por el camino arenoso sigo chupando rueda pero pronto me decido a tirar un poco ya que me encuentro dentro de la zona de confort. Llegados al último 1,5 km que en ligera subida conduce a la meta veo que por atrás nos están cogiendo. No podemos ceder ahora, aprieto los dientes y para arriba, Sansano empieza a perder unos metros y pronto enfilamos los últimos. Las diferencias son escasas, escucho los aplausos de la gente a mis espaldas y calculo unos 5/6 segundos, suficiente para llegar. Finalmente 8º (1º vet C) , no podía aspirar a nada mejor dado que los que me precedieron eran muy superiores (aunque esta vez no estuve tan lejos). La carrera se la llevó una vez más Raúl Guevara, secundado en el podio por Mateo Pesquer y Fco.Vicente Maciá





Y como dije anteriormente llegó el momento de disfrutar de las endorfinas y del placer de sociabilizar con amigos y desconocidos. Saludo a Tano este año corrió la Maratón de París, ¡qué suerte!, a Kiko¡vaya figura! venía de correr la víspera los 10k de Rafal donde gano su categoría y aquí repite podio. Departo con Ramón Céspedes, fantástico y rápido corredor y triatleta. Por allí andaban los hermanos Rico etc etc....
Mientras comienza la entrega de trofeos comparto charla, fotos y sonrisas con dos runners de mi pueblo (ella 2ª vet c) que hacen de la espera un rato de lo más ameno y entrañable.
Y eso fue todo, en quince días si la salud nos respeta, más. Prefiero no castigar mucho el físico llevado por la euforia, que me conozco y las lesiones asomarán tras la esquina en cuanto me descuide.






Como no de solo carreras vive el hombre me gustaría compartir y recomendar un par de libros que cayeron en mis manos últimamente:

"Las hermanas Makioka" de Junichiro Tanizaki. Hermoso relato sobre el transito de Japón hacia la modernidad en los años previos a la 2º guerra mundial, desde la óptica de una familia acomodada venida a menos. Sorprende como pese a la lejanía cultural, geográfica y temporal nos vemos contagiados de la melancolía y sentida nostalgia de sus personajes.


"El templo del Alba" de Yukio Mishima". Forma parte de una tetralogía aunque se puede leer por separado. Ameno relato de delicada prosa. Bellas descripciones del exótico oriente de mediados del siglo XX junto a reflexiones más profundas sobre el budismo, la reencarnación y  los cambios de una sociedad que se asoma al abismo.  
Me estoy aficionando a los autores japoneses...





martes, 31 de marzo de 2015

¿Y qué pasa cuando no puedes correr?

Realmente esta temporada está siendo difícil, y es una pena. La planificación ha sido buena, buena en el sentido de que he llegado a los momentos clave como una "moto". Mis tiempos y sensaciones han sido magníficos (para mi nivel claro está), pero... lo debería poner con mayúsculas, PERO las lesiones han truncado lo que parecía iba a ser un etapa espléndida. Pero (otra vez el puto adversativo) esto es así. "Ajo y agua" como se dice vulgarmente.

El gran esfuerzo realizado para lograr el objetivo marcado en el maratón me ha lastrado todos estos meses. Fascitis plantar, isquiotibiales, soleo, uno detrás de otro quejándose del exceso cometido. Y como broche de oro una "urticaria colinérgica", una especie de sarpullido acompañado de malestar gástrico tras sudar que me ha terminado de hundir.

Probablemente en el fondo de todo hayan razones de tipo psicológico que son las que me lastran desde hace tiempo. No logro alcanzar el adecuado balance en mi vida. Pero bueno, pocos lo logran. Si tú eres uno de ellos enhorabuena.


La mayor satisfacción del 2014 (deportivamente hablando)



En mi afán de tirar "palante" o mejor, emprender una huida hacia adelante tengo en proyecto una escapada por mi querido sureste asiático. Años atrás visité varias veces ciudades como Kuala Lumpur, Bangkok, Singapur, Yakarta... por motivos de negocio y también, por qué no confesarlo, con ánimo viajero y por puro placer. Viajes que siempre hice mejor o peor acompañado. Pero (otro más) ahora quisiera (y no tengo más remedio, ya que encontrar compañero de aventura es cada vez más complicado) llevar a cabo un periplo "low cost" en plan "backpacker"; vamos, con un presupuesto ajustado y ligero de equipaje como debe hacerse si aspiramos al título de viajero (lo otro es turismo) y en solitario (esto me acojona un poco, no soy el colmo de la sociabilidad).


Torres Petronas. Kuala Lumpur.


En un principio pensé en recorrer Camboya, Laos y Vietnam, vía Tailandia. Sin duda una opción atractiva. Pero siendo mi tiempo limitado y el  viajar solo, me ha hecho ser algo más conservador. Dejaré este itinerario para más adelante si dios o el destino así lo quiere y encuentro compañero/a, recursos y tiempo.
Como decía, cambié de planes, y pensé: "Creo que con la tan sufrida Tailandia me vale". Es un buen punto de partida: Bangkog-Ayutthaya-Lopburi-Sukhothai-Chiang Mai- y al sur a las islas y... ¿después qué? ¿Porqué no pagarle una visita a mi novia preferida KL, Kuala Lumpur? Total, el viaje con Air Asia vale cuatro "perras". Pues vamos a rendirle tributo un par de días y luego.... Llegado a este punto ya se me fue la olla: "Air Asia vuela a Katmandú, "joder" pues no estaría mal vagar por el valle y luego Pokhara, a ver si se ven los Annapurnas y.... una vez allí, ¡qué coño! me bajo a la India y descanso unos días en Varanasi (Benarés) mirando el Ganges, Agra y Delhi... y para casa".


Singapur


Impulsivo como soy me tiro a la piscina, pido cita en el centro de vacunación, en la DGT para conseguir el permiso internacional de conducir, mosquitera, repelente, botiquín, reservas... Todo está en camino y decidido hasta que hace unos días me da un ataque de pánico y digo: "no me voy".
Todo aquel que peque de falta de resolución debe abstenerse de pensarse mucho las cosas y como dice un conocido eslogan: "Just do it". Si no, terminaremos por no acometer aquellas empresas que suponen un cierto riesgo o que nos alejan levemente de nuestra zona de confort.


No me acuerdo donde hice este posado, quizá KL.


Pues entre dudas ando, aunque dando pasos hacia una nueva aventura si nada lo evita. La penúltima. Espero recuperar el equilibrio perdido y volver a la vida vegetariana... perdón, vegetativa.
Salu2


Un primo mío en Malasia

lunes, 9 de febrero de 2015

II Carrera de Carnaval de Benidorm

Esta entrada tratará toda ella sobre la carrera que disfruté el "finde" pasado en Benidorm.
El sábado por la tarde decidí emprender camino a esta conocida y bella ciudad del norte de la provincia de Alicante. Realmente me gusta su urbanismo, disfruto de la vista de los altos rascacielos y es una opción mejor que la adoptada en otros municipios turísticos como el mío.

Bueno, habiendo reservado habitación en el fastuoso hotel Bali por el módico precio de 39€,  bufé desayuno incluido, me apetecía llegar para disfrutarlo un poquito. Se que tiene algunas críticas negativas en páginas tales como Tripadvisor y similares, pero uno tiene lo que paga y por ese precio hospedarse en un 4* y en un edificio emblemático como ese, pues está muy bien. No haré una reseña del hotel, ya la hice en Tripadvisor, pero no me decepcionó.


Selfie en con hotel de fondo



Podría parecer un poco derrochador por permitirme el pequeño lujo de viajar un día antes a algunas carreras, pero si al correr le unimos el viajar y poder disfrutar  de bellos lugares, pues "miel sobre hojuelas". Al final gasté: 39€ hotel, 7,90€ cena, 12€ carrera + la gasolina. Yo corro alguna prueba cada 15 días, por lo tanto el gasto no es escandaloso. Si salgo un sábado con los amigos de los 100€ no bajo y luego 4 días de resaca.

En lo relativo a la prueba he de decir que amaneció un día espléndido en Benidorm, eso sí fresco, a las 8:00 a.m. la temperatura era de 2ºC y a la hora de la carrera (10:00 a.m.) de unos 8º sin nada de viento y un cielo azul que invitaba a la práctica del deporte.



Estas abejitas no me picaron



Me dirigí calentando a la linea de salida en el paseo de Tamarindos a recoger el dorsal, aún había poca gente por allí y no habría mucha más. La carrera no llegó a los 200 corredores, una pena. Quizá fuera el frío o la media de Orihuela pero era una carrera bonita y corta para principiantes y darte un respiro entre pruebas más exigentes. De todas formas había gente conocida, Moratinos, F. J Carpena (que a la postre fue el que gano) y otros corredores que conozco de vista pero cuyos nombres todavía no se. Calentando por la playa dos corredoras me preguntaron si era un chico que corría por Calpe, les sonaba mi cara... bueno, no era yo, les pasaría como a mí que ya todo el mundo "me suena".

Justo antes de la salida se rindió homenaje y apoyo a la nadadora de Calpe, de solo 17 años, que tristemente está en coma tras sufrir un accidente practicando apnea. Tras el acto se dio la salida.




Apoyando a Irene. 



El circuito constaba de dos vueltas, una más corta, con dos subidas no muy exigentes pero que endurecían el recorrido e invalidaban cualquier intento de hacer un buen tiempo. Yo lo prefiero así, hace la carrera menos monótona y más estratégica.  Tras la primera vuelta de nuevo volvíamos a subir los dos repechos y tras una larga bajada girábamos por el paseo paralelo a la playa enfilando la recta que nos llevaría a meta.

He de decir que normalmente llevo un registro mental y cronológico de todo lo acontecido en carrera, pero en esta, no se porqué, salvo el tramo final no tengo en mente el desarrollo exacto. Quizá por el continuo intercambio de posiciones en cabeza (salvo el primero, Carpena la dominó de principio a fin). Aun a riesgo de equivocarme o no ser exacto narraré lo que recuerdo.



Salida (Pippi Langstrump acudió al evento).



Dado que llevaba dos semanas entrenando mal y esta última con algo de fiebre decidí correrla de forma conservadora pese a ver que no había por allí ningún popular estratosférico y que era una buena ocasión para arriesgar. Así que salí fuerte pero sin "cebarme" con el grupo de cabeza,  que nunca se marcho más allá de 30/40 metros. En esos primeros metros me pasaron algunos corredores que llevaban un buen ritmo y a los que me uní. A punto de completar la primera vuelta que se corrió a tirones, entre unos y otros conseguimos dar caza a los de delante, aunque pronto el que sería ganador se escaparía. Subimos las rampas de nuevo con intercambio de posiciones, hay quien sube bien y quien baja mal y viceversa; ya en la bajada un chico de rojo, Jose A. Benavente, pega un tirón y me voy con él. Marcaba un ritmo muy vivo, dentro ya de los últimos 1500 metros. No soy de los que gustan de chupar rueda y si puedo tiro o al menos doy algún relevo, pero mi físico ayer no me dejaba, iba a tope (o eso pensaba yo). A unos 700 metros de la meta marchaba destacado Carpena, y Benavente y yo detrás a unos 10", algún amigo anima a mi compañero de batalla y parece que aún tira un poco más pero no me despego y faltando 400 metros me digo: "lo voy a intentar". Tiro a tope y logro entrar con 0.6" de ventaja. Realmente por el trabajo realizado, llevó todo el peso los dos últimos kms y marcó el ritmo que descolgó a todos, merecía él la 2ª posición, pero el gen competitivo me hizo esprintar.



Primeras rampas
Terminando la 1ª vuelta


Crucé unas palabras con Jose A. Benavente en meta reconociendo su esfuerzo y que habría merecido la 2ª plaza y él con gallardía me respondió: "Las carreras son así".



Tras el sprint.



Pues sí, las carreras son así. Disfrutamos de un buen avituallamiento, fruta, refrescos ,caldo, isotónicas, barrita energética. Bolsa de corredor con "el Aneto", taza, camiseta de algodón de apoyo a Irene y múltiples regalos para los primeros de cada categoría. Todo muy bien organizado por el Grupo Brotóns.
Finalmente 2º absoluto y primero veterano B. En la próxima carrera debuto como veterano C de 45/50 primaveras. Al final un tiempo de 17'59 para 5340 metros recorridos a un ritmo de 3'22" el km y en una carrera bien medida, las dos últimas que he corrido no lo estaban, dándome tiempos siderales imposibles para mí (de momento) u otros demasiado lentos que no casan con el gps ni con tus sensaciones.

Quiero mencionar a un chaval de Oliva: Juan Savall Bonet, con el que tuve una entretenida charla en meta. Es un tipo muy majo y con muy buenas marcas (mejores que las mías). Quedó 3º senior. También conversé animadamente con dos corredores ya en la cincuentena cuyos nombres desconozco pero de cuyo saber en esto del running me voy impregnando -¡gracias muchachos!






La próxima será la media de Torrevieja, si la salud lo permite porque estoy algo tocado. Si no me recupero bien será Benijofar o la media de Murcia.... Veremos.

Salu2



Podio absoluto



Podio veterano B


Carpena, el ganador. 17'45"





Moratinos.



martes, 3 de febrero de 2015

Runner con pasado cetrero

Haciendo honor al famoso dicho que de forma tan exacta me define: "Aprendiz de todo maestro de nada", he de reconocer que entre mis múltiples aficiones, mejor dicho entre mis múltiples intentos por encontrar algo parecido a una afición que llenara ese rinconcito del corazón que tan difícil es de colmar, un buen día me dije: "Ahora toca el noble arte de la cetrería".



En el Bird Park de Kuala Lumpur ¡Sin guantes!



He de decir que de siempre he sentido una gran atracción por los animales ¿Y quién no? Sobre todo por los salvajes, como suelo repetir, aquellos que nos temen y a los cuales tememos. Se apreciar la fidelidad de un perro y disfrutar del erótico roce de un minino (o minina) al restregarse suavemente entre mis piernas (no pensad mal). Pero no es comparable al inmenso placer de portar un halcón o “hawk” sobre el puño. Qué raro que un idioma tan complejo y rico como el castellano no tenga palabra que se corresponda exactamente con el término inglés "hawk". Se suele traducir por halcón cuando en realidad hace referencia a azores, gavilanes, buteos y otras rapaces que en cetrería denominamos de bajo vuelo, es decir de caza desde el puño.

Siendo yo una persona que no se caracteriza por su sociabilidad quizá fue una decisión acertada, habida cuenta de que las rapaces no destacan por ser amantes de los grandes grupos. Son animales por lo general solitarios que se juntan para cortejo, apareo y cría: vamos lo que yo hago. Hay excepciones, y entre las aves populares en la cetrería sería el caso del "águila de harris" o simplemente harris ,en inglés harris hawk (parabuteo unicinctus). Ave de origen americano, habita las zonas desérticas desde el Perú al sur de Norteamérica, gregario, caza en grupos y es relativamente dócil, lo que es una virtud en su adiestramiento.



Mi querido harris "Rufus" tras una captura.



Como en tantas otras ocasiones obvié el sabio consejo de iniciarse en toda nueva disciplina bajo la tutela de un maestro. Persona que te enseñe, te muestre el camino, calme tus miedos y lo que es más importante, evite que caigas o te haga ver los inevitables errores. Pero uno es autodidacta y decidido, así que me lancé a la compra de bibliografía sobre el tema.

Hay diverso material publicado sobre el mundo de la cetrería y en Internet ingente información en español y mucha más en ingles. Ahora bien, voy a destacar lo que creo imprescindible por si alguno os animáis a probar:

  • El arte de cetrería, del grande y único Félix Rodríguez de la Fuente. Es un vetusto libro que quizá aun se puede encontrar en alguna librería especializada. Su contenido está algo obsoleto, pero incluye los cuatro principios básicos que todo  el que quiera acercarse a este mundo debe conocer. 
  • Comprender al ave de presa, de Nick Fox. Sin duda el mejor libro sobre cetrería. Fox es uno de los mayores expertos sobre cetrería y la cría de aves de presa en cautividad. IMPRESCINDIBLE. 
  • La Leyenda del Águila de Harris, del polifacético Manuel Diego Pareja-Obregón. El autor es pionero  en la cría y caza con harris en nuestro país. Imprescindible si lo tuyo es el harris.
  • Otros libros son: Soltando pihuelas (Javier Ceballos Aranda), The Redtailed Hawk (Beatriz E. Cadil García), Aves de presa de bajo vuelo (Michael MacDermott).


Yo los compré todos, más varios vídeos y visité varios foros donde leí "posts" con fruición. Tras el atracón llegó el gran momento, la decisión de qué ave comprar. Finalmente me decidí por un cernícalo común, que si bien no es apto para caza tiene la ventaja de su escaso porte, relativamente fácil manejo y bajo precio. Tras la experiencia recomendaría comenzar con un torzuelo (macho) de harris, es el ave de más fácil manejo y que admite más errores.

Bueno, pues llegó el gran día y recibí a mi pequeño amigo en una caja facturada desde Portugal. Previamente había adquirido todo el equipo necesario, lua (guante), lonja (cuerda de cuero para sujetar el pájaro a su banco o percha), pihuelas (tiritas de cuero que van cogidas a los tarsos del ave), tornillo, caperuza, etc... y habilitada una muda (jaula grande) en el jardín. Abrí la caja y apareció un "demonio emplumao", chillando como un loco. No se quién de los dos tenía más miedo. Tras ataviarlo con todo el equipo lo deje descansar a ver si se calmaba. 



"Rufus" posando ante la cámara.
"Yuka", mi cernicalo común.





Dejando a un lado la historia de mi primer “arma con plumas” y para no aburrir más narrando toda la aventura cronológicamente (lo cual daría para un libro e incluso para varios volúmenes), me gustaría incidir en el aspecto de este “arte” que más disfruté y aprecié. Por supuesto el objetivo principal de todo cetrero que se precie es “cazar”, es el fin último, el cenit, la cúspide cuasi- orgásmica de todos nuestros esfuerzos. Es absolutamente maravilloso presenciar en primera persona el bello vuelo del pájaro que saliendo de tu puño y batiendo ágilmente sus alas se eleva levemente para caer sobre su presa, normalmente conejo o liebre. No caed en la tentación de sentir pena por el lagomorfo, en la mayoría de los casos tras un acrobático quiebro deja al ave y al cetrero con cara de tonto.



Primera captura de "Rufus", mereció un "selfie" (mi primer selfie tb).



Como decía, pese a ser el acto de la caza tan sumamente bella en esta modalidad, he disfrutado de momentos si cabe mejores junto a mis pájaros. Uno de estos momentos es el llamado desvele. El desvele, ya en desuso por innecesario es parte del proceso de amansamiento del ave. Una vez el pájaro descansado y  tranquilo, una noche cualquiera, se procede a pasarla junto a él, con el ave en el puño, primero encaperuzada con luz tenue, mucha paciencia y ánimo. Se van tocando los tarsos del pájaro y se le habla para que se haga a nuestra voz, puedes ver la tv o escuchar música. En el momento adecuado le quitas la caperuza y observas su gesto en principio asustado, quizá pretenda echar a volar pero lo tienes firmemente cogido al guante por  pihuelas y  lonja. Poco a poco se tranquiliza, su gesto se torna más amable producto del cansancio. Este proceso puede llevar toda la noche, pero la intensidad de los sentimientos que alteran tu alma al ver como vas sometiendo su voluntad de huir y los lazos que empiezan a surgir entre hombre y ave hacen que merezca la pena las horas de sueño perdidas.

En las noches de desvele suelo pensar en el caballero medieval que copa de vino en mano, pájaro en puño y cocina de leña encendida disfrutaba de  las mismas sensaciones que yo.

Las anécdotas son infinitas y aunque muchas en su momento fueron causa de pesar, cabreo y nervios, ahora me hacen reír:

Recuerdo cuando mi precioso torzuelo de harris, aún sin completar su adiestramiento, sin peso de vuelo se me escapó, yendo a posarse en el más alto abeto navideño de Los Balcones. Conocido es mi pánico a las alturas, pese a ello me encaramé hasta la copa para ver como salía volando en el último instante. Finalmente acabé atrapándolo sobre la antena de tv de un vecino.

Recuerdo mi primera temporada de caza con este mismo harris, el muy cabrón no quería cazar. Yo le levantaba la presa y él volaba sobre ella para luego posarse en algún almendro. Esto es habitual en pájaros jóvenes, sobre todo machos. 

En una ocasión soltando escapes de codornices al cernícalo común, vi como desde las alturas un punto caía a plomo hacia nosotros, era un cernícalo silvestre que nos arrebató la presa… Y mereció la pena, precioso instante.

Sin duda el mejor momento de todos es aquella primera vez en la que con el corazón en un puño decides que es hora de que tu compañero emprenda su primer vuelo en libertad. Contienes la respiración y sueltas pihuelas. Él, casi anticipándose salta de tu guante, bate armoniosamente sus alas y se posa en alguna atalaya cercana. Llego la hora de la verdad, alzas el brazo y quizá silbas o chasqueas la lengua y como un rayo tu amigo vuelve a ti,  un vinculo invisible os une. Tras ello le ofreces la “cortesía” y te embarga la emoción. Nunca  volverás a sentirte como en esta primera vez (pasa igual en otras facetas de la vida)



Azor
Águila real























En el otro lado de la balanza, y toda balanza tiene dos lados y en este caso con muchas y pesadas pesas. La principal el tiempo: “Cetrero o viudo o soltero”. Y yo añado: "y funcionario o jubilado". Esta afición requiere mucho tiempo libre.
Si quieres (y debes) estar dentro de la ley: los papeleos y el coto de caza (carísimo). Los cuidados permanentes, la limpieza (qué hay que ver lo que caga un pajarraco). En definitiva no sabría decirte si te merecería la pena, a mi me la mereció durante un tiempo.

Bueno, hoy no hablo de correr, lo dejo para la próxima entrada.


Saludos



 "Yuka" y yo