-WQOWjIqPrzeKpDbadcYUstRQCLcBGAs/s1600/whatsapp_image_2017-09-10_at_13.16.07.jpeg' name='twitter:image'/> Running to the edge.

lunes, 17 de octubre de 2016

Carreras en San Pedro del Pinatar y Dolores.

Han sido cinco meses sin correr, ni una sola tirada, ni un fartlek, ningún esprín (salvo para coger el autobús) y ningún entrenamiento.  Realmente la temporada de carreras se me hace larga. Suelo empezar en agosto y ya en mayo estoy harto.... Estos dos últimos años, ya en marzo, dejé de unirme a los locos del asfalto y vestirme de colores fluorescentes, no soy un "friki" de nada y en esto del "running" también hay mucho obseso.




Ya en Agosto decido comenzar a entrenar, las primeras tiradas son desoladoras, las piernas no me responden y la cabeza esta vez no puede forzarlas, solo cabe una cosa: encomendarnos a la santa paciencia... y así hice. Poco a poco, kilómetro a kilómetro, tras horas de sudor y dolor he ido recuperando sensaciones, aunque sin llegar nunca a alcanzar la forma de otros años. Los tiempos iban mejorando pero me encontraba trabado, como si el esfuerzo necesario fuera esta vez mayor, ¿será la edad?, quizá también los años pesan en las piernas. Soy un corredor, un aficionado postrero. Me inicié ya tarde como muchos otros compañeros y hasta ahora todo ha sido fácil, una cuesta abajo. Pero ya la carretera empieza a empinarse y los arcenes, calles y caminos son cuestas más duras de recorrer.
En cualquier caso, y tras este corto soliloquio (corto y aburrido) comentar que el pasado día dos de octubre se celebró la tan querida por mí carrera de "Correlimos" en su 4ª edición. No estaba preparado y por ello no corrí como otros años la prueba larga (13,7 km) sino que me decanté por su hermana pequeña y más asequible de 7,6 km. Ambas recorren el bello paraje natural de las salinas de San Pedro del Pinatar a través de sus playas y caminos. Como comenté el año pasado el entorno es absolutamente embriagador, es un privilegio correr esta prueba cada otoño y es de justicia felicitar a los organizadores y autoridades de esta localidad.




Este año coincidían varias carreras el mismo fin de semana (como viene siendo habitual) y la participación me pareció más escasa. Los pequeños errores de lo que me quejé el año pasado en cuanto a la entrega de dorsales que se demoró en exceso y a la señalización fueron subsanados. En resumen, un placer volver... En el aspecto meramente competitivo apuntar que últimamente aquí siempre hago podio, más porque los gacelas de la comarca prefieren correr este "finde" en otro lado que por méritos propios, pero bueno, ellos se lo pierden y yo lo agradezco.
Tras la salida me puse en cabeza cogiendo un ritmo algo inferior a 3:30 durante los dos primeros duros kilómetros sobre la arena, en dirección norte. Me extrañó que aparentemente nadie me siguiera de cerca, había visto algún corredor de buen porte en la salida e intuía que no deberían de estar lejos. Finalmente uno de ellos me alcanza. Tras estos dos primeros kms viene la parte más complicada, hay que atravesar un par de estrechos pasos sobre la arena y un camino de cabras. Este suele ser el tramo más lento según la experiencia de otros años, así que no me preocupa que el ritmo suba unos 10 segundos. Llegados a la bifurcación que divide las dos pruebas giró a la izquierda y tras paso por otra pasarela estrecha llegamos a la cómoda carretera que nos llevará hasta la meta. Allí comenzaron mis dudas ¿tiro o no tiro? ¿cojo un ritmo cómodo y aseguro la segunda posición? Cuando no son buenas las sensaciones vas posponiendo las decisiones de carrera y al final es tu contrincante el que te ataca y te quedas con cara de tonto. Y eso pasó. Seguí en cabeza a un ritmo demasiado lento hasta que ya en el último km mi compañero de batalla me puso a prueba. Pude responder al primer ataque, al segundo me quedé. Finalmente 2º absoluto y "regustillo" amargo porque no me sentí bien y por no haber disputado la prueba larga. Otro año será. Felicidades al campeón, Joaquín Lopez Gomez del Runtritón Cartagena. Los 13.7 kms fueron ganados por Pepe Caracena Alegría del Fondistas de Alcantarilla.




Tras el esfuerzo repusimos energías con el caldero ofrecido por la cofradía de pescadores de San Pedro. Agradecer al compañero de Sta. Pola que me regaló su ticket para comer y que compartí con mis acompañantes Raúl e Ismael. Y como nos quedamos con hambre y sed a la cervecería marchamos a dar cuenta de una fuente de salchichas y fría cerveza artesanal.
El sábado 8 de octubre  se disputaba una corta y rápida carrera en la cercana localidad de Dolores. Había entrenado muy bien durante toda la semana, más que bien. La tirada larga del lunes despertó mi optimismo, me sentí fresco y rápido, unas series de 400m el miércoles que no fueron nada mal y 10km de cuestas el viernes con unos tiempos que hacían presagiar un buen estado de forma. Pues bien, la noche de viernes al sábado duermo mal, paso frío y me levanto destemplado... madre mía una debilidad y astenia me atenazan.
- Joder ¡qué mala suerte! me digo.




La carrera se disputa   a las 19:00, sobre las cinco marcho con tiempo suficiente para calentar. Quizá demasiado. Recojo el dorsal, saludo a algún compañero y a trotar. Rompo a sudar muy pronto, parece que tenga algo de fiebre. Pese a ello no soy pesimista, me he visto en parecidas circunstancias y luego me salio una carrera "de cojones". Veremos. Llegado el momento de la salida, tras las múltiples carreras infantiles, me percato de que la "crema" del running comarcal ha decidido disputar la prueba: Mateo, Alex, Ignacio Hernández, etc...... incluso el marchador Corchete. No faltaba uno. Bueno, estar entre los 10 primeros sería un gran resultado... y con esa ilusión me sitúo en la linea de salida. Junto a mí reconozco a un corredor de poblada barba y de mi nivel.... Recuerdo haberle mojado la oreja alguna vez y él a mí  en alguna otra, así que será una buena referencia.... Finalmente suena el disparo y comienza la carrera....




7 kilómetros -en realidad poco más de 6,5-  tres vueltas a un corto circuito urbano. Pronto los galgos toman la delantera y un servidor le coge la matricula a su liebre. Miro el reloj... ¡Joder! vamos rápidos. Durante casi dos vueltas consigo seguir su estela, luego veo que no, que no "voy" ni física ni mentalmente y me quedo.... y comienza el suplicio. Ay! me da un pinchazo en los "isquios" y empiezo a cojear... por detrás se me acerca un corredor, ya desmoralizado no me importa, total lo mismo da ser el 12 que el 14, cojeando y padeciendo me aproximo a la meta... Un detalle que me desagrada y que me parece de mal gusto por parte de algunos compañeros es la manía de recortar por las aceras, máxime cuando lo utilizas para adelantar a otro corredor ¿para que sirve este auto-engaño? Un perseguidor me pasa aprovechando la acera y me pregunta cual es mi categoría... Me entran ganas de mandarlo a.... pero bueno, buen "rollito" que venimos a disfrutar.
Finalmente entro el 14º y 2º veterano de 45/50 años. El ganador fue Francisco Serrano García. Me tomo un refresco y marcho a las duchas.
Con la moral por los suelos, dolorido y cabreado llego al polideportivo municipal de Dolores, pregunto en la tasca que hay en el recinto por las duchas y una simpática señora me dice que eso es el bar y que ella no lo sabe, desde aquí le doy las gracias por su ayuda. Finalmente encuentro el vestuario, me ducho y marcho para la entrega de trofeos. Llego de nuevo a la plaza del ayuntamiento y ¡horror!, me he dejado el reloj en la ducha. Con pocas esperanzas de encontrarlo regreso al polideportivo, apenas llegado al parque un "runner" me llama con un silbido:
-Pfiiiiu ¿es tuyo el reloj? me dice.
Loco de contento le doy un abrazo. Qué dios te bendiga! Aún queda gente honrada.. Gracias muchacho!!!
Ahora escribo estas lineas con hielo en la pierna... de nuevo los isquios... No hay manera de encadenar más de dos meses seguidos y así no hay forma de mejorar.... En fin, solo nos queda tener paciencia.




lunes, 21 de marzo de 2016

Carreras Varias

Tras la parada navideña y habiendo recuperado la forma rápidamente, lo cual no deja de sorprenderme, me decidí a acometer los objetivos que tenía marcados para este año y que por h o por b hasta ahora no había podido llevar a buen término. Básicamente estos consistían en hacer unas marcas dignas en 10k y medio maratón y disfrutar de correr algunas carreras consecutivas. Cogí el calendario, siempre petado de pruebas, y elegí el Cuarto de Maratón de Oliva (del cual ya hablé en la entrada anterior), la Carrera de Carnaval de Benidorm (en la que quedaría 2º absoluto), el Cuarto de Maratón de Torrevieja, el siempre estupendo cross de Benijofar (7,5 km) y por último la Media Maratón de Murcia. Me hacía especial ilusión llegar en buena forma a esta última, no en vano ya iban dos años sin correr una media y aunque esta carrera no suele ser propicia para lograr grandes tiempos podía ser suficiente para mejorar el 1h 18' que tenía como mejor marca.
La media maratón es a mi entender para el corredor (o al menos para mi), la prueba más bonita, entretenida, táctica.... Aunque suelo decantarme por distancias más cortas que requieren menos preparación y sacrificio y que se adaptan bien a mis facultades pese a mi edad. La "media" es algo especial. Podréis decir que la maratón es la reina, quizá, pero exige un gran compromiso y esfuerzo el prepararla. Supone un castigo agónico a nuestros maltrechos cuerpos y la gran mayoría solo podemos correr una al año. Además suele ser una lucha contra uno mismo, la única táctica es coger tu ritmo y aguantar. En la media, sin embargo, se dan múltiples y distintas situaciones en carrera. Puedes arriesgar con una salida fulgurante sin miedo al temido muro o hacer una carrera de menos a más, te encuentras metido en pequeñas batallas con compañeros de fatigas a los que quieres vencer (y no solo acompañar) y sobre todo no tienes que pasar 3 o 4 meses preparándola.







Bueno, pues finalmente pude correrlas todas y cumplir en mayor o menor medida todos los objetivos. Los 10500 metros de Torrevieja los pillé en un gran estado de forma. La carrera se disputó en una mañana fresca y ventosa. El viento estará presente todo el mes dando por..... ¡Qué le vamos a hacer! 
El recorrido llano siguiendo el litoral es para mi gusto extraordinario y perfecto para lograr grandes tiempos. Es una pena que no haya más interés en lograr que la carrera, ya longeva, se convierta en un acontecimiento más importante. Se echa en falta una mejor organización. Año tras año los fallos en las inscripciones, en la distancia, incluso en los TIEMPOS, te quitan las ganas de volver. El recorrido está homologado por la RFEA. ¿Es tan difícil poner la meta, llegada y virajes en el sitio correcto? Y lo del tiempo... no lo entiendo.... Cuando hace unos años se celebro el concurso para otorgar la organización a alguna de las tantas empresas que a ello se dedican se optó por la propuesta más barata que no la mejor. En cualquier caso el problema es que no hay ningún club o entidad privada sin animo de lucro que se encargue de supervisar y colaborar en la organización.... En mi pueblo somos así. 
En lo estrictamente deportivo decir que fui a tope toda la carrera... 8 de los 10 kms a menos de 3:30. El objetivo era afianzarme en "veintes" altos en los 10k (y bajos en pruebas mas cortas) y lo logré. Quedé primero de mi categoría y tercero absoluto. Más contento que unas pascuas recogí mis trofeos, le di la mano al señor alcalde y para casa. Coincidí con Moya de "el Pilar" que venía de correr la Maratón de Sevilla (vaya tela!!) con Víctor Alcañiz, Pedro, Jero, Manolo Hortelano y otros torrevejenses ilustres....























La siguiente fue la carrera popular de Benijofar, en su 5ª edición. Extraordinaria prueba, inmejorable organización, recorrido ameno, ágape post-carrera con jamón y cerveza. Gran bolsa del corredor con embutidos y naranjas. Enhorabuena al Club Atletismo de Benijofar  que cada año se supera. Son 7,5 km con dos duros repechos al principio y final que dotan de personalidad propia al recorrido. Esta vez, al contrario que en las dos carreras anteriores, decidí tomármelo con calma y no cebarme con los punteros, quería disfrutar y no lesionarme. Así que salí rápido pero dejando´distancia con las liebres. Un corredor me llevó a buen ritmo los dos primeros kms donde fuimos pescando a algunos desfondados y luego tiré yo hasta la meta donde hice un 6º puesto (si no recuerdo mal) y primer veterano C. 
Por último llego el día de la media de Murcia. Pensaba que iba ya sobrentrenado y pasado de forma, pero me equivoqué.
La mañana amaneció fresca y con una ligera brisa. Perfecta para la disputa de la prueba. Me dirigí a la capital de la vecina región con el tiempo justo de coger el dorsal y calentar un poco. El objetivo era correr a 3'36" el km y así bajar de 1h 17'. Y lo lograría. Viéndolo con perspectiva el tiempo de 1h 16' 16" realizado me sabe a poco. La marca está de "puta madre" para mis facultades atléticas pero con otras condiciones de carrera hago un minuto menos. Y es que corrí casi toda la prueba solo. Fue una contra-reloj. Al principio intente unirme a varios grupos pero todos iban algo lentos y a los cabeceros los había dejado marchar a la salida. En cualquier caso disfruté mucho de los 21k. Fue uno de esos días en los que no sientes cansancio y en los que paladeas con delectación cada metro de asfalto. La organización fue correcta. Buen avituallamiento. Masajistas y duchas junto a la meta y una participación notable (sobre 3000 corredores). Finalmente llegué el 18 absoluto y primer veterano de 45/50 años. Trofeo, cerveza y carretera de vuelta. 
Un Saludo.





jueves, 11 de febrero de 2016

XIV Media (y Cuarta) de Maratón Ciudad de Oliva

El pasado fin de semana se disputó una bonita carrera muy bien organizada en la ciudad de Oliva (Valencia). Decidí correrla pese a que no suelo alejarme tanto para disfrutar de unos kilómetros sobre el asfalto. Y es que aunque parezca extraño (dado lo saturado del calendario) no encontré donde poner el huevo, ni en Alicante, ni en Murcia.
No corro una prueba desde el pasado mes de octubre, por h o por b no consigo levantar cabeza. Pero bueno, tras un mes de entrenar "suavemente" llegó la hora de compartir emociones con esos locos que visten de color cada fin de semana nuestras calles. Y a Oliva me fui.



Nervios antes de la salida (foto gentileza de cronorunner.com).



El domingo amaneció con los cielos despejados y una temperatura perfecta para la práctica del deporte. Pero, un viento excesivo amenazaba con restar lustre a lo que pudiera ser una mañana estupenda. De todos los contratiempos meteorológicos es el viento el que más detesto a la hora de correr. Es curioso que algo tan importante para el disfrute de una de mis aficiones: la navegación a vela, sea una maldición cuando decido calzarme las zapatillas. Pero no cabía más que resignarse a los designios de Eolo, o sea que a "joderse" y listo, sopla igual para todos.
Una hora antes estoy calentando por las inmediaciones de la salida. El recorrido por una zona suburbana, no habrá prácticamente público, es totalmente llano y sin grandes dificultades. Algunos correremos un cuarto de maratón y otros la mitad, dando respectivamente una o dos vueltas al circuito diseñado. El recorrido, medido con gps, me pareció que se ajustaba bastante a las distancias oficiales.
Como decía correteo de arriba para abajo por el Paseo Gregori Maians sin reconocer a nadie. Estoy fuera de mis dominios. Aún así un chaval me saluda, cruzamos unas palabras pero no termino de ubicarlo. Se aproxima el momento de salir, instantes de nervios que como siempre mitigo mediante saltitos y miradas al reloj y salimos...
Desde que supe que el viento soplaría con cierta fuerza la táctica a seguir era clara. No cabía otra cosa que correr en grupo, elegir uno que fuera a tu ritmo y no exponerse demasiado. El problema se plantea cuando las carreras no son muy concurridas (en este caso unos 800 corredores). Algunos van muy rápido y otros muy lentos.



Salida (foto gentileza Mariví)



Salgo con el grupo de cabeza, pronto un corredor con camiseta de Cárnicas Serrano se pone al mando (me olía que iba a ser así). Me sitúo en una cómoda tercera posición y vamos tomando algo de ventaja con el resto de "runners". Tras de mí un corredor que disputa "la media" y que finalmente supongo que ganaría !qué figura! no se decide a pasarme aunque finalmente lo hará. En estos primeros compases me veo con fuerzas y decido no mirar el gps, no quiero ver el ritmo pues suele afectarme psicológicamente. Finalmente, por prudencia o miedo, lo miro: 3'19" el km.... voy muy rápido, así no aguanto. Empiezo a comerme el coco, cedo o sigo ¿qué hago? decido seguir. Aguanto cuatro kilómetros pero hasta ahí he llegado o bajo un poco o no termino. 
Y es entonces cuando el viento empezó a ser un problema. Imposible avanzar a un paso razonable, he de esperar a los que me persiguen. Miro para atrás anhelando ser cazado, pero aún se demorarán unos minutos.



Grupo de cabeza (foto gentileza Kike Aracil)




Tras un kilómetro de agonía soy alcanzado por un grupo de tres. Llevan un paso cómodo y ademas son del mismo club y colaboran turnándose en cabeza. Siento no haber dado un relevo, pero yo ya me había llevado la paliza del día. Avanzamos sin mayores contratiempos hasta que en el km 10 uno de ellos: Carlos Menchén Sánchez, acelera fuertemente intentando poner tierra de por medio. Me quedan fuerzas para seguirlo aunque no para pasarlo. Finalmente tras unas dudas por una deficiente señalización en los últimos metros entramos a meta. Yo en cuarta posición y primer veterano de más de 45. Más contento que unas pascuas.






El avituallamiento y bolsa de corredor más que aceptable. Camiseta técnica de manga larga, botellín de agua, bollería variada, fruta, cerveza..
Decir que habían dos puntos con botellas de agua en los kms 5 y 10. No suelo coger agua en carreras cortas.





Me quedé a la entrega de trofeos que transcurrió sin gran demora entre el vendaval. Compartí podio de mi categoría con dos compañeros veteranos y para casa a descansar que habían dos horas de carretera por delante.


Podio con los corredores Javier Soria y Manolo Pous.


Dejando a un lado la carrera del domingo, me gustaría compartir un par de circuitos por los que entreno y que repito con cierta asiduidad. Les tengo especial cariño y no se por qué. No es por ellos por los que transcurren la mayoría de mis trotes, pero tienen algo especial y ese algo es que no me aburren en ningún caso, ni siquiera cuando estoy "sobreentrenado".

El primero son 14 kms siguiendo el canal del trasvase entre Villamartín (Orihuela Costa) y los campos de golf. El entorno es magnífico y aunque el canal no sea un río ni los campos de golf fértiles valles; lo uno y los otros y los pinos aquí y allá hacen del lugar un bonito y relajante escenario para correr. Cuando sopla viento se suele encañonar entre las colinas y se hace un poco desagradable. Pocos peros más se le pueden poner al lugar. El camino de servicio se ha convertido en punto de encuentro de ciclistas, corredores y caminantes.



14k por el trasvase. Villamartín


El segundo, si bien no destaca por la belleza del recorrido me gusta por su dureza que lo hace perfecto para entrenar fuerza y técnica. Son 10k entre el club de tenis de Torrevieja y la gasolinera de Repsol, ida y vuelta. Lo disfruto a tope.


10k de cuestas por Los Altos.


El próximo fin de semana si nada lo evita destino Benidorm y su carrera de carnaval. 

Un saludo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

10k Villa de san Fulgencio

Pues otra más. Estas últimas semanas no me he sentido nada bien. Las sensaciones al entrenar no son nada buenas así que decidí tomarme esta carrera como un test: si la disfrutaba seguíamos con las rutinas de siempre, si por el contrario no notaba ninguna mejoría tocaba bajar el ritmo y a otra cosa mariposa, que esto solo es una afición y para padecer ya tenemos otras obligaciones.
Finalmente la prueba "dio positivo" y parece que el cuerpo y la mente empiezan a responder tras unos meses tan ajetreados.
La prueba se disputó en la urbanización de El Oasis perteneciente al municipio de San Fulgencio. Pese a no haberla corrido antes supuse que el recorrido sería divertido. Y lo era. Circuito rompepiernas con continuos toboganes. Tampoco nada de otro mundo, pero desde luego no era el lugar propicio para probar sensaciones ni lograr grandes tiempos.


Recorrido


Tengo la suerte de entrenar frecuentemente en un lugar de parecidas características, de hecho las pendientes me van bien. A ello ayuda también mi físico enjuto (no engordo ni queriendo). Además esa noche dormí como un angelito (aleluya!!) y tanto desayuno como cena me sentaron bien.
A las 7:30 suena el despertador, la carrera es a las 10, ritual de costumbre al vestir, desayuno y camino de San Fulgencio. Llego con tiempo de sobra, bien!! lo cual me permitirá calentar como es debido, recogida de dorsal y a corretear.
Ya veo a gente conocida y que me van conociendo, lo que me alegra. Me saluda (y saludo) a Antonio Moya, un crack que a veces me moja la oreja (como ya dije) y otras yo a él. Veo al gran Kiko Pérez Sanchez, un corredor imprescindible que con su simpatía y peculiar forma de correr se hace de notar (otro crack que no se baja de los podios) y gente de mi pueblo, Victor alcañiz, Guerrero, Pedro, Joaquín Sáez, Jero y otros más a los que olvidaré citar, lo siento.



Corredores de Torrevieja

Finalmente llega la hora de la salida, me sitúo en primera fila aunque se que los últimos (como siempre) se me colocarán delante.... Qué mala costumbre!! Pero bueno, no pasa nada aquí vengo a hacer amigos.
Tras el pistoletazo pertinente nos lanzamos a tumba abierta cuesta abajo. Como siempre Kiko en cabeza seguido de los galgos que se jugarán el triunfo final.
Realmente no hubo batalla por la victoria, desde el principio Khttab, que parece un niño, se distancia del grupo cabecero y ganará la prueba cómodamente. Tras él, y por unos kilómetros, aguantamos un grupo de 7 u 8 corredores, a sabiendas de que 4 de ellos eran superiores y que tarde o temprano la carrera nos pondrá en nuestro sitio.
Como era de esperar, Mateo Pesquer, Cremades, Galvañ y Riquelme se escapan, yo me quedo con Raúl y J Antonio Gómez Mártinez con los que voy cómodo. Transcurre una primera vuelta sin grandes sobresaltos (se dan dos a un circuito de 5k) y comenzamos de nuevo a bajar enfilando el kilómetro 6. Sinceramente viendo los tiempos, por debajo de 3'30" el km, solo pensaba en llegar a meta. No había razón para  arriesgar ni para sufrir más de lo debido, pero las carreras siempre tiene alguna sorpresa que depararnos, por delante se van quedando Riquelme y Galvañ... y en mi grupo J. Antonio. Las cuestas veo que no las digieren bien o que calcularon mal sus fuerzas o que ellos corren así. El caso es que pude quedar por delante del gran Riquelme (por primera vez) y más contento que unas pascuas.
Finalmente 6º de la general, 1º veterano de 45/50 y un tiempo de 34'34". Genial!!
Una vez en meta charla con los amigos, refrigerio a base de isotónicas, Coca Cola y fruta y una más que correcta bolsa del corredor con calcetines incluidos.
Compartí podio con Kiko y Joaquín, todo un privilegio, y me fui para casa a ducharme y a la cervecería a celebrarlo.... pero eso es otra historia.



Con A. Moya


jueves, 8 de octubre de 2015

Correlimos 13.7 2015 San Pedro del Pinatar - Murcia

Este pasado fin de semana, de abundantes carreras tanto por Alicante como por Murcia, se disputó la siempre agradable de correr por la belleza del lugar escogido para el desarrollo de la prueba, mi querida Correlimos. Cross que transcurre desde el puerto deportivo de Marina Salinas de San Pedro y que va recorriendo los rincones más emblemáticos del parque natural y hasta el mismo punto de salida, no sin antes padecer un buen trecho por las arenas de la playa y sobre la siempre presente y beneficiosa para el ecosistema posidonia oceánica, o mejor dicho sus restos resecos que cuales trampas impiden el normal apoyo de nuestros cansados pies. Lo dicho, preciosa prueba de carácter festivo y familiar. Tras las carreras, también se disputa una versión corta de 7.6 km para los más medrosos, disfrutamos de los esfuerzos de los más pequeños así como de un suculento caldero del Mar Menor absolutamente delicioso, cocinado por las expertas manos de los pescadores de la cofradía de esta localidad.
El día acompañó, cielo despejado pero sin un excesivo calor, unos 400 participantes entre una prueba y otra (bastantes para lo apretado del calendario y para la poca publicidad de la que goza el evento) y muchas ganas de divertirnos.
La organización se desvive por que todo salga bien, no sería licito ponerles un pero, PERO (ya se lo he puesto) tengo que (tras agradecer el esfuerzo de mantener esta bonita prueba en el calendario) hacer referencia a un par de puntos que necesitan mejora y a otros que por lo menos no empeoren.
Este año la recogida de dorsales se ha realizado con una exasperante lentitud. Solo dos voluntarios repartiéndolos. La larga cola se prolongo hasta casi el momento de dar la salida, para mí esto supuso un quebranto, a nadie le hace gracia estar media hora en una cola, pero si ademas te impide calentar y disfrutar del ambiente, pues mala cosa. Peor es el tema de la señalización. Donde la ruta de la carrera mayor y la menor se divide se produce un pequeño caos, nada que no se solucionara con algo de cinta, flechas y voluntarios con ganas de ayudar. A mí me equivocaron, me mandaron por donde no era y si poco me caigo al suelo. Pero no creáis que estas quejas ensombrecen a mi parecer la labor de los organizadores. Espero que se pulan los errores y que en próximas ediciones todo vaya sobre ruedas. Puestos a ser quisquillosos apuntar que este año el caldero no se cocinó junto a la meta, una pena, y algunos restaurantes (no se si todos) no permitían degustarlo en sus terrazas a cambio de pagar  por las bebidas, peor para ellos. La gente se sienta y pide una fanta. Y no se puede sentar con su plato y pedir tres cervezas. Un exceso de avaricia y un absoluto desconocimiento de lo que significa el evento para la promoción del lugar. Además estas terrazas estaban prácticamente vacías. Aún así tras la carrera disfruté de dos cervezas en unos de estos locales que suelo visitar cada año.
Dicho esto paso a relatar como transcurrió la prueba en lo personal. Por la mañana me despierto a las 7:30 sin haber dormido bien. Siento que la cena aún me pesa en la barriga.... malo. Tomo el desayuno habitual previo a una carrera. Infusión, zumo, tostada o cereales, leche de soja y compota de manzana. Con malas sensaciones cojo el coche y para San Pedro. Al llegar lío con los dorsales. La cola es larga, malo, no voy a poder calentar. Y así fue.
He de decir que en el test de principios de semana vi que no iba fino. Son 6+6 kms los últimos a ritmo de 5km (o sea a tope) que me dicen sin ningún genero de dudas como voy. Pese a ello el resto de la semana entrené bien aunque algo atascado, no voy como el año pasado... y es normal.


Salida (La Opinión de Murcia)

A las 10:00 salida, veo un par de corredores de mi pueblo que se colocan en cabeza imponiendo un ritmo vivo, aunque nada de otro mundo. Ellos corren la corta. Les siguen dos jovenzuelos atléticos sin gran dificultad. Enseguida noto que las piernas no me responden... y en esta situación lo mejor es coger un ritmo más o menos cómodo y mostrarte conservador que quedan 13 km por delante. Llegando a la bifurcación que lleva a la meta a los de la carrera menor 7,6 km, los 5 de cabeza ya me han sacado 20 o 30 metros, algunos giran hacia el puerto otros siguen.... y a mí me mandan por el lugar equivocado.... me cachis! tras unos gritos y un tropezón que casi me hace caer emprendo de nuevo el camino. Delante, ya lejos llevo a tres corredores y una bici... o eso parece. Me decido a mantener ritmo y distancia con mi perseguidor y a hacer una carrera cómoda... total no hay opción de podio... así que a disfrutar.... Llegando al paseo que enfila hacia el molino veo que uno de cabeza se para.... es un tío sin dorsal... me grita algo que no entiendo y sigo... Coño que voy tercero.... pues miro para detrás. Veo que mi ventaja aumenta con el cuarto, mantengo ritmo e incluso lo elevo un poco al final ya en la playa.
En definitiva una carrera plácida, sin grandes esfuerzos pero sin grandes satisfacciones. Realmente lo de los podios esta bien. Pero cuando te sientes bien, ves que vas al máximo, que vuelas junto a gente superior a ti, que te has exprimido a tope y te llega esa plenitud y esa dosis tremenda de endorfinas que te hace flotar..... eso vale mas que un podio (que tampoco está mal).
A punto estuve de apuntarme a  la carrera corta, suelen correrla cuatro gatos y tienes el podio, la copa y el aplauso asegurado... Finalmente decidí que no, que tenía que defender el triunfo del año pasado y que la bonita es la de 13,7km. Buena elección ya que ya vino alguien muy bueno a por el trofeo de los 7 km. Se la llevó de calle.


Foto de la opinión de Murcia


Finalmente 3º de la general con regusto amargo, pero que vamos a hacer no siempre responden las piernas... y aunque hubieran respondido probablemente no hubiera supuesto una mejora en la clasificación, aunque sí una mayor satisfacción.
Posteriormente se celebraron las carreras infantiles para goce de niños y papás, hubo regalo para todos. Y a la entrega de trofeos...
La entrega de trofeos se hace bastante larga y aburrida. Realmente es una satisfacción para todos los que subimos el sentirnos recompensados con un aplauso. Y el repartir tantas medallas en las dos pruebas.... está bien, más gente feliz, pero tendrían que acortarla para que no sea tediosa; bien con dos podios simultaneos, bien premiando solo a los tres primeros de la carrera corta donde solo corren 4 gatos... En cualquier caso no me quejo.... la espera en tan bello enclave, con una cerveza en la mano y la expectativa del caldero, resulta soportable.


3ºque no está mal (Foto de La opinión de Murcia)

Felicitar a mis paisanos Pedro y Guerrero que terminaron cansados y satisfechos, a Alex que ganó la carrera corta y a los chicos que me precedieron. También a Antonio Moya del CAT Horadada. A veces me moja la oreja... hoy se la mojé yo. Y poco más, en las carreras murcianas conozco a menos gente.

Los pequeños campeones ( foto de La Opinión de Murcia)


Sesión de masaje (Foto de la opinión de murcia)


jueves, 24 de septiembre de 2015

¡Por fin! Disfrutando de una carrera... Cross Pinsimar La Marina (Elche)

Desde hace algún tiempo no levanto cabeza. Sí, ¿qué le vamos ha hacer?  Molestias de toda índole me han atormentado estos últimos meses. He llegado a pensar que algún virus he llevado de pasajero cual Alien en el Nostromo. Primero fue una anemia y luego unos dolores lumbares que finalmente (parece ser) son debidos a cálculos renales... El caso es que hasta hace dos semanas no pude lanzarme a tumba abierta por sendas y caminos a bordo de mis zapatillas. Pero como no hay mal que mil años dure ya estoy de vuelta.
Pese a no encontrarme en plenitud de condiciones y a que conociéndome no me iba a tomar la carrerita a la ligera decidí enrolarme en la tripulación de este Pinsimar 2015, cross que transcurre por la pedanía ilicitana de La Marina y que vengo disfrutando los últimos tres años.
Resaltar la más que correcta organización, este año incluso mejor que los anteriores ya que se dispuso la salida y meta en la avenida principal de la localidad, próxima a un recinto donde se podía disfrutar del avituallamiento a la sombra, haciendo de la charla postcarrera (esta es la mejor parte y la que más disfruto) un autentico placer.




El recorrido sufrió pues una ligera modificación que no alteró la distancia recorrida 8650m (mi gps marcó 8750). Bolsa del corredor... pues eso bolsa, solo llevaba papeles y camiseta técnica (tampoco es cuestión de quejarse ya que la carrera tiene un carácter benéfico). Las duchas se disponen en el centro deportivo municipal a escasos metros. En definitiva felicitar al club de atletismo local que organiza el evento.  
La prueba comenzaba a las 9:30h, la mañana nos recibió con un tiempo magnífico, día soleado y sin viento aunque no excesivamente caluroso (en cualquier caso a mí el calor no me preocupa) y por allí me presenté con algo más de una hora de antelación para calentar e imbuirme de espíritu runner. Recogida de dorsal y chip y a trotar.... pronto pude saludar a  Cesar junto al que debuté en mi primera carrera ya hace tres años, una "media" casi sin entrenar.... ¡Madre mía! aquello si que fue un suplicio. Más tarde me tropecé con mi gran amigo Jesús Molina, corredor veterano de los que ya corrían cuando esto no estaba de moda... Sigue apurando el tiempo, las prisas no lo apabullan... Y entre unas cosas y otras llegó el mágico momento de tomar la salida. Y salimos...
Este año el nivel de los corredores ha sido algo mayor. El grupo de los que corren como gamos llegaba a la decena y el de los que estamos ahí, pisándoles los talones, pues si cabe más numeroso. Pronto se formo un grupo cabecero que se lanzó a tumba abierta hacia la playa. Estos primeros 4/5 kms son en ligera bajada lo que unido al optimismo de los metros iniciales y al subidón de adrenalina hace que el cronometro marque tiempos propios de un correcaminos.
No tenía muy clara en esta ocasión  la estrategia a seguir, dependía del ritmo marcado por los chicos de mi nivel... pero ¡qué coño! veo a Sansano en el grupo de cabeza. Como he podido seguirlo alguna que otra vez me pego a su retaguardia y rezo por que se descuelgue pronto. No me veo aguantando mucho ahí.   Andaba mirando el reloj por el km 2 y me sorprende ver que estábamos corriendo cerca de los 3' el km (finalmente a 3'12"). Hasta el km 4 el grupo no se rompe y el gran Sansano no empieza a hacer la goma (yo ya la venía haciendo)... Respiro tranquilo, el ritmo baja lentamente y nos presentamos en la playa (km 5) a una media algo superior a 3'20", con una cómoda ventaja con los perseguidores y  ya definitivamente descolgados de los que nos precedían. 
Ya en tierra de nadie había que conservar posición y no perder en la parte más dura del recorrido lo ganado hasta entonces. Durante los primeros metros por el camino arenoso sigo chupando rueda pero pronto me decido a tirar un poco ya que me encuentro dentro de la zona de confort. Llegados al último 1,5 km que en ligera subida conduce a la meta veo que por atrás nos están cogiendo. No podemos ceder ahora, aprieto los dientes y para arriba, Sansano empieza a perder unos metros y pronto enfilamos los últimos. Las diferencias son escasas, escucho los aplausos de la gente a mis espaldas y calculo unos 5/6 segundos, suficiente para llegar. Finalmente 8º (1º vet C) , no podía aspirar a nada mejor dado que los que me precedieron eran muy superiores (aunque esta vez no estuve tan lejos). La carrera se la llevó una vez más Raúl Guevara, secundado en el podio por Mateo Pesquer y Fco.Vicente Maciá





Y como dije anteriormente llegó el momento de disfrutar de las endorfinas y del placer de sociabilizar con amigos y desconocidos. Saludo a Tano este año corrió la Maratón de París, ¡qué suerte!, a Kiko¡vaya figura! venía de correr la víspera los 10k de Rafal donde gano su categoría y aquí repite podio. Departo con Ramón Céspedes, fantástico y rápido corredor y triatleta. Por allí andaban los hermanos Rico etc etc....
Mientras comienza la entrega de trofeos comparto charla, fotos y sonrisas con dos runners de mi pueblo (ella 2ª vet c) que hacen de la espera un rato de lo más ameno y entrañable.
Y eso fue todo, en quince días si la salud nos respeta, más. Prefiero no castigar mucho el físico llevado por la euforia, que me conozco y las lesiones asomarán tras la esquina en cuanto me descuide.






Como no de solo carreras vive el hombre me gustaría compartir y recomendar un par de libros que cayeron en mis manos últimamente:

"Las hermanas Makioka" de Junichiro Tanizaki. Hermoso relato sobre el transito de Japón hacia la modernidad en los años previos a la 2º guerra mundial, desde la óptica de una familia acomodada venida a menos. Sorprende como pese a la lejanía cultural, geográfica y temporal nos vemos contagiados de la melancolía y sentida nostalgia de sus personajes.


"El templo del Alba" de Yukio Mishima". Forma parte de una tetralogía aunque se puede leer por separado. Ameno relato de delicada prosa. Bellas descripciones del exótico oriente de mediados del siglo XX junto a reflexiones más profundas sobre el budismo, la reencarnación y  los cambios de una sociedad que se asoma al abismo.  
Me estoy aficionando a los autores japoneses...





martes, 31 de marzo de 2015

¿Y qué pasa cuando no puedes correr?

Realmente esta temporada está siendo difícil, y es una pena. La planificación ha sido buena, buena en el sentido de que he llegado a los momentos clave como una "moto". Mis tiempos y sensaciones han sido magníficos (para mi nivel claro está), pero... lo debería poner con mayúsculas, PERO las lesiones han truncado lo que parecía iba a ser un etapa espléndida. Pero (otra vez el puto adversativo) esto es así. "Ajo y agua" como se dice vulgarmente.

El gran esfuerzo realizado para lograr el objetivo marcado en el maratón me ha lastrado todos estos meses. Fascitis plantar, isquiotibiales, soleo, uno detrás de otro quejándose del exceso cometido. Y como broche de oro una "urticaria colinérgica", una especie de sarpullido acompañado de malestar gástrico tras sudar que me ha terminado de hundir.

Probablemente en el fondo de todo hayan razones de tipo psicológico que son las que me lastran desde hace tiempo. No logro alcanzar el adecuado balance en mi vida. Pero bueno, pocos lo logran. Si tú eres uno de ellos enhorabuena.


La mayor satisfacción del 2014 (deportivamente hablando)



En mi afán de tirar "palante" o mejor, emprender una huida hacia adelante tengo en proyecto una escapada por mi querido sureste asiático. Años atrás visité varias veces ciudades como Kuala Lumpur, Bangkok, Singapur, Yakarta... por motivos de negocio y también, por qué no confesarlo, con ánimo viajero y por puro placer. Viajes que siempre hice mejor o peor acompañado. Pero (otro más) ahora quisiera (y no tengo más remedio, ya que encontrar compañero de aventura es cada vez más complicado) llevar a cabo un periplo "low cost" en plan "backpacker"; vamos, con un presupuesto ajustado y ligero de equipaje como debe hacerse si aspiramos al título de viajero (lo otro es turismo) y en solitario (esto me acojona un poco, no soy el colmo de la sociabilidad).


Torres Petronas. Kuala Lumpur.


En un principio pensé en recorrer Camboya, Laos y Vietnam, vía Tailandia. Sin duda una opción atractiva. Pero siendo mi tiempo limitado y el  viajar solo, me ha hecho ser algo más conservador. Dejaré este itinerario para más adelante si dios o el destino así lo quiere y encuentro compañero/a, recursos y tiempo.
Como decía, cambié de planes, y pensé: "Creo que con la tan sufrida Tailandia me vale". Es un buen punto de partida: Bangkog-Ayutthaya-Lopburi-Sukhothai-Chiang Mai- y al sur a las islas y... ¿después qué? ¿Porqué no pagarle una visita a mi novia preferida KL, Kuala Lumpur? Total, el viaje con Air Asia vale cuatro "perras". Pues vamos a rendirle tributo un par de días y luego.... Llegado a este punto ya se me fue la olla: "Air Asia vuela a Katmandú, "joder" pues no estaría mal vagar por el valle y luego Pokhara, a ver si se ven los Annapurnas y.... una vez allí, ¡qué coño! me bajo a la India y descanso unos días en Varanasi (Benarés) mirando el Ganges, Agra y Delhi... y para casa".


Singapur


Impulsivo como soy me tiro a la piscina, pido cita en el centro de vacunación, en la DGT para conseguir el permiso internacional de conducir, mosquitera, repelente, botiquín, reservas... Todo está en camino y decidido hasta que hace unos días me da un ataque de pánico y digo: "no me voy".
Todo aquel que peque de falta de resolución debe abstenerse de pensarse mucho las cosas y como dice un conocido eslogan: "Just do it". Si no, terminaremos por no acometer aquellas empresas que suponen un cierto riesgo o que nos alejan levemente de nuestra zona de confort.


No me acuerdo donde hice este posado, quizá KL.


Pues entre dudas ando, aunque dando pasos hacia una nueva aventura si nada lo evita. La penúltima. Espero recuperar el equilibrio perdido y volver a la vida vegetariana... perdón, vegetativa.
Salu2


Un primo mío en Malasia